14 abril, 2014

Marqués de Griñón, pasión por el aceite de oliva

Hace pocos días, Carlos Falcó, el Marqués de Griñón, vicepresidente de la Real Academia de Gastronomía y presidente de la Academia de Gastronomía Castellano Manchega, leyó su Discurso Académico en el Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid.

Rafael Anson; Imelda Moreno, presidenta de la Cofradía de la Buena Mesa; Carlos Falcó, Marqués de Griñón, vicepresidente de la Real Academia de Gastronomía y presidente de la Academia de Gastronomía Castellano Manchega; y Victor de la Serna, académico de la Real Academia de Gastronomía y periodista.


Como eje central, utilizó su libro, “Oleum: la Cultura del Aceite de Oliva” (Grijalbo), un talento literario imprescindible en la biblioteca de cualquier gastrónomo, cuyas páginas recogen la apasionante historia de ese oro líquido tan genuino, desde sus orígenes hasta las leyendas que se ciernen sobre él. También, consejos prácticos, efectos saludables, información sobre botánica y una receta (cortesía de Ferrán Adriá) con este producto, protagonista de la Dieta Mediterránea.
Sus palabras vinieron precedidas de la excelente presentación que hizo Victor de la Serna, que recordó la perseverancia de Carlos Falcó y elogió su puesta al día en lo que a técnicas artesanas de olivicultura se refiere, pues es una eminencia en este mundo y todos hemos aprendido de él.
Aprovechó la ocasión, Victor de la Serna, para decir del Marqués de Griñón que es un gran agricultor, el más importante de los agricultores españoles del último medio siglo, porque no ha cesado de sacar del olvido la agricultura artesana y de calidad, con la que todos aprendimos.
Un discurso brillante
Las palabras de Carlos Falcó fueron lo más parecido a una clase magistral sobre el aceite de oliva que, junto al vino, ocupan la mayoría de su tiempo y dedicación en su finca toledana Dominio de Valdepusa.
Comenzó recordando su infancia y las hazañas vividas con su abuelo Joaquín Fernández de Córdoba entre las vides y los olivos de la almazara familiar. Allí se inició una historia de amor que no ha marchitado nunca.
Inquieto olivicultor donde los haya, compartió con nosotros sus viajes por los principales países de la cultura olivarera, destacando la importancia del aceite (y sus usos) desde sus orígenes en las civilizaciones griega, fenicia y romana.
Sus palabras subrayaron las múltiples virtudes saludables derivadas de su consumo, sus numerosas aplicaciones gastronómicas y su importancia como ingrediente fundamental de la Dieta Mediterránea.
Como dicta el mensaje final de su libro, el Marqués de Griñón reivindicó la extraordinaria calidad del aceite de oliva virgen extra español y transmitió su pesar por la escasa valoración que el consumidor español da a una de las joyas más brillantes de nuestra despensa.
Por mi parte quiero destacar la valía del Marqués de Griñón y felicitarle por su libro, que acaba de ser publicado en italiano de la mano de la editorial Mondadori bajo el título “El Gran Libro del Aceite de Oliva”.
Fuente:elimparcial.es