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18 septiembre, 2020

Una técnica molecular busca al candidato perfecto para acabar con la mosca del olivo

 


La mosca Bactrocera oleae es una de las principales plagas del olivo, un cultivo que constituye uno los pilares económicos y sociales de este país. Hasta ahora, la forma de combatirla ha sido mediante el uso de insecticidas. Con el fin de controlar esta plaga de forma menos dañina para el medio ambiente, investigadores de la Universidad Complutense de Madrid han desarrollado una técnica molecular que identifica ADN de la mosca en el tracto digestivo de los candidatos a depredadores. De esta forma, se aumentaría la presencia de los enemigos naturales dispuestos a alimentarse de esta especie.

Durante décadas, el insecticida ha sido el único mecanismo de control de la mosca Bactrocera oleae, la principal plaga del olivo. Un equipo de investigadores de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) ha encontrado la forma de detectar quiénes pueden ser sus depredadores naturales, a través de una técnica molecular que detecta ADN de la mosca en el tracto digestivo de los candidatos y que es menos perjudicial para el medio ambiente.
Una de las opciones que podría reducir el empleo de los productos químicos es el control biológico mediado por potenciales depredadores. Pero el paso previo a favorecer la presencia de estos enemigos naturales en los agroecosistemas, es confirmar que se alimentan de la mosca del olivo.
“Resulta complicado determinarlo a partir de la observación del contenido gástrico de los depredadores,dado el tamaño de la presa y los hábitos alimenticios del depredador”, explica Esther Lantero, investigadora del departamento de Genética de la UCM y una de las autoras del estudio publicado en Spanish Journal of Agricultural Research.
Según el trabajo, en el que también ha participado el Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Agroalimentaria (INIA), las técnicas moleculares permiten abordar este problema. Mediante la reacción en cadena de la polimerasa (PCR) es posible detectar específicamente el ADN de la mosca del olivo en el tracto digestivo de los potenciales depredadores.
“Esta técnica es fiable incluso en situaciones en las que esperamos que el ADN esté muy degradado, como en ésta, debido al proceso digestivo”, insiste Lantero. Hasta tres días de efectividad
Previo paso por el laboratorio, la técnica se probó después en el entorno real. Para ello, se alimentó con una sola pupa de la mosca a ejemplares en ayuno de la especie de escarabajo Orthomus barbarus, potencialmente depredadora y muy abundante en los olivares de la Comunidad de Madrid.
Los resultados demuestran que con esta técnica es posible detectar el ADN de la mosca en el tracto digestivo del depredador, hasta tres días después de la ingestión. El cultivo del olivo constituye uno de los pilares fundamentales del sistema agroalimentario de España, el principal productor y exportador de aceite de oliva y aceituna de mesa a nivel mundial. “Esta mosca origina graves pérdidas agrícolas y económicas al depositar los huevos en el interior de las aceitunas”, recuerda la bióloga de la UCM.
Cuando eclosionan, las larvas se alimentan de la pulpa del fruto. Los hábitos alimenticios de las larvas implican bien la pérdida del fruto por su caída prematura o bien un deterioro de la calidad y producción oleícola, al aumentar la acidez y modificar las propiedades organolépticas del aceite.
A través de la técnica molecular desarrollada, se podrá poner freno a una plaga cuyo remedio hasta ahora, el insecticida, provocaba efectos secundarios perjudiciales para la fauna beneficiosa del olivar, el medio ambiente e, incluso, la salud humana.
Fuente:ucm.es

Referencia bibliográfica: Lantero, E.; Matallanas, B.; Ochando, M. D.; Pascual, S.; Callejas, C. (2017). Specific and sensitive primers for the detection of predated olive fruit flies, Bactrocera oleae (Diptera: Tephritidae). Spanish Journal of Agricultural Research, Volume 15, Issue 2, e1002. DOI: 10.5424/sjar/2017152-9920.

08 junio, 2018

El Ayuntamiento entrega fosfato diamónico para eliminar a la 'mosca del olivo'

Los propios agricultores pueden fabricar las trampas para atrapar a los insectos


La concejalía de Desarrollo Rural de Agüimes, con motivo de la campaña contra la Bactrocera oleae, comúnmente conocida como mosca del olivo, entrega en estos días a los olivicultores del municipio el atrayente alimenticio de fosfato diamónico y las instrucciones necesarias para su utilización para la lucha contra la mosca del olivo.
El atrayente alimenticio de fosfato diamónico se introduce en el interior de las trampas denominadas tipo Olipe, que pueden ser fabricadas por los mismos olivicultores, para los cuales es una solución fácil, barata y muy asequible.
Este producto resulta de gran eficacia para el control de la mosca del olivo muy frecuente en esta
zona.
El uso de estas técnicas para el control de plagas y enfermedades de los cultivos ha hecho posible minimizar lo máximo posible la aplicación de productos fitosanitarios que podrían ser dañinos para la salud y para el medio ambiente.

29 noviembre, 2017

Sistema pionero para el recuento e identificación bioacústica remota de la mosca del olivo

Investigadores del centro tecnológico y de la empresa Nutesca darán a conocer esta tecnología en una jornada técnica

CITOLIVA y la AEI del sector oleícola INOLEO, celebran  hoy miércoles una Jornada Técnica de Difusión de Resultados Finales del proyecto europeo “ENTOMATIC”, liderado por la Universitat Pompeu Fabra (UPF) y financiado por el VII Programa Marco, que tendrá lugar en la sede del C.R.D.O. Sierra Mágina (Bedmar, Jaén), en cuya comarca la plaga de la mosca del olivo es endémica. Durante el encuentro, se presentará un sistema automatizado pionero para el recuento e identificación bioacústica remota de la mosca del olivo. Se trata de una tecnología, que podría comercializarse en un futuro, que da respuesta a una de las principales demandas de la industria oleícola, basada en un rediseño de las trampas McPhail que incluye un sensor de moscas opto-electrónico y un sistema de comunicaciones de bajo consumo, de modo que tanto la información como las posibles alertas sobre la población de moscas de un área determinada puedan ser fácilmente visualizadas en un portal web, y por consiguiente, combatidas con más efectividad. Además, reduce el consumo y la dependencia energética de los cultivos y racionaliza el uso de plaguicidas para combatir este insecto, a la vez que reduce los daños en la aceituna y producción de aceite de oliva.
Sus resultados preliminares, que ya fueron adelantados por Citoliva en el mes de mayo en Expoliva, han demostrado que los experimentos previos realizados con el sensor en laboratorio, han permitido alcanzar valores del 91% de acierto en la identificación de la especie Batrocera Oleae con respecto a otros tipos de mosca. En cuanto al sistema de comunicaciones, éste ha demostrado su eficiencia con más de un 95% de eventos correctamente enviados y una duración desatendida del sistema estimada en más de 200 días.
Fuente:np

15 septiembre, 2017

Una técnica molecular busca al candidato perfecto para acabar con la mosca del olivo

Con el fin de controlar esta plaga de forma menos dañina para el medio ambiente, investigadores de la Universidad Complutense de Madrid han desarrollado un nuevo método.

Durante décadas, el insecticida ha sido el único mecanismo de control de la mosca Bactrocera oleae, la principal plaga del olivo. Un equipo de investigadores de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) ha encontrado la forma de detectar quiénes pueden ser sus depredadores naturales, a través de una técnica molecular que detecta ADN de la mosca en el tracto digestivo de los candidatos y que es menos perjudicial para el medio ambiente.

Una de las opciones que podría reducir el empleo de los productos químicos es el control biológico mediado por potenciales depredadores. Pero el paso previo a favorecer la presencia de estos enemigos naturales en los agroecosistemas, es confirmar que se alimentan de la mosca del olivo.

“Resulta complicado determinarlo a partir de la observación del contenido gástrico de los depredadores,dado el tamaño de la presa y los hábitos alimenticios del depredador”, explica Esther Lantero, investigadora del departamento de Genética de la UCM y una de las autoras del estudio publicado en Spanish Journal of Agricultural Research.

Según el trabajo, en el que también ha participado el Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Agroalimentaria (INIA), las técnicas moleculares permiten abordar este problema. Mediante la reacción en cadena de la polimerasa (PCR) es posible detectar específicamente el ADN de la mosca del olivo en el tracto digestivo de los potenciales depredadores.

“Esta técnica es fiable incluso en situaciones en las que esperamos que el ADN esté muy degradado, como en ésta, debido al proceso digestivo”, insiste Lantero.

Hasta tres días de efectividad

Previo paso por el laboratorio, la técnica se probó después en el entorno real. Para ello, se alimentó con una sola pupa de la mosca a ejemplares en ayuno de la especie de escarabajo Orthomus barbarus, potencialmente depredadora y muy abundante en los olivares de la Comunidad de Madrid.

Los resultados demuestran que con esta técnica es posible detectar el ADN de la mosca en el tracto digestivo del depredador, hasta tres días después de la ingestión.

El cultivo del olivo constituye uno de los pilares fundamentales del sistema agroalimentario de España, el principal productor y exportador de aceite de oliva y aceituna de mesa a nivel mundial. “Esta mosca origina graves pérdidas agrícolas y económicas al depositar los huevos en el interior de las aceitunas”, recuerda la bióloga de la UCM.

Cuando eclosionan, las larvas se alimentan de la pulpa del fruto. Los hábitos alimenticios de las larvas implican bien la pérdida del fruto por su caída prematura o bien un deterioro de la calidad y producción oleícola, al aumentar la acidez y modificar las propiedades organolépticas del aceite.

A través de la técnica molecular desarrollada, se podrá poner freno a una plaga cuyo remedio hasta ahora, el insecticida, provocaba efectos secundarios perjudiciales para la fauna beneficiosa del olivar, el medio ambiente e, incluso, la salud humana.

Referencia bibliográfica 
 Lantero, E.; Matallanas, B.; Ochando, M. D.; Pascual, S.; Callejas, C. (2017). Specific and sensitive primers for the detection of predated olive fruit flies, Bactrocera oleae (Diptera: Tephritidae). Spanish Journal of Agricultural Research, Volume 15, Issue 2, e1002. DOI: 10.5424/sjar/2017152-9920.
Fuente:dicyt.com

03 julio, 2017

Inteligencia artificial para predecir la evolución de la plaga de la mosca del olivo

Un modelo predictivo permite un análisis con cuatro semanas de anticipación, evitando la explosión de la plaga y minimizando el uso de pesticidas

Investigadores de la Universidad Pablo de Olavide, bajo la coordinación del profesor Francisco Martínez Álvarez, participan en un proyecto liderado por la empresa ec2ce que pretende el desarrollo de un modelo predictivo para controlar la plaga que afecta al olivar (Bactrocera Oleae o mosca de la fruta) adelantando la toma de decisiones, lo que favorece una aplicación controlada de fitosanitarios que mejora la sostenibilidad del olivar.

El proyecto, titulado ‘IA2GIP: Inteligencia Artificial aplicada a la gestión integrada de plagas’ ha sido financiado por el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad, en el marco del Plan Estatal de Investigación Científica y Técnica y de Innovación 2013-2016; participan además las entidades Novadrone, el Instituto Andaluz de Tecnología (IAT) y la Universidad de Sevilla.

La principal innovación del proyecto es la integración de la modelización matemática, de la inteligencia artificial y de sensores para proporcionar recomendaciones al agricultor. Se requiere el desarrollo y combinación de diversas tecnologías que incluirán el uso de deep learning, algoritmos genéticos, redes neuronales, lógica borrosa y técnicas de optimización (y en general de aprendizaje automático) que permiten la utilización de enormes cantidades de información en tiempo real. Los trabajos en desarrollo en este proyecto combinan el uso de grandes volúmenes de datos (big data) con el modelado mediante sistemas de inteligencia artificial para crear una herramienta que soporte el proceso de toma de decisiones en los sistemas de control de plagas. Para ello, se va a partir de datos públicos y privados y se añadirán datos de campo, tomados de forma tradicional y otros tomados mediante Sistemas Aéreos Tripulados Remotamente y equipados con los sensores adecuados.

La mosca del olivo es la principal plaga que afecta a los productores de aceite de oliva, generando pérdidas de hasta el 80% del valor de la cosecha tanto por disminución de producción como de calidad del aceite. En algunos casos, en explotaciones dedicadas a aceituna de mesa, las pérdidas pueden incluso suponer el 100%. Este insecto ataca directamente al fruto y la plaga evoluciona de forma explosiva dificultando su control y suponiendo costes muy significativos para el productor.

El uso de modelos predictivos que permitan determinar cuándo y en qué medida se va a producir una explosión de la afección de la mosca al fruto, haría posible aplicar los sistemas de control en el momento óptimo. El proyecto, en el que participa la UPO, pretende incorporar a los modelos predictivos actuales nuevas técnicas de aprendizaje y nuevas variables de entradas basadas en imágenes obtenidas mediante vuelo de drones y así desarrollar un nuevo sistema de modelado predictivo que permita adelantar la evolución de la plaga de la mosca del olivo hasta cuatro semanas antes. Esta herramienta mejorada será de fácil uso por los agricultores y les dirá qué hacer. Con ella podrán mejorar su producción, aumentar la calidad del aceite y disminuir el uso de pesticidas, protegiendo de esta forma el medio ambiente y poniendo en práctica una agricultura más sostenible.
Fuente:dicyt.com

11 abril, 2016

Investigadores UCO recogen premio C. Canena sobre hongo contra mosca de olivo

Los investigadores de la Universidad de Córdoba (UCO), MeeladYousef, Inmaculada Garrido, Manuel Ruiz y Enrique Quesada, han recogido hoy el III Premio Internacional Castillo de Canena de Investigación Oleícola "Luis Vañó" por un trabajo sobre un hongo eficaz en la lucha contra la mosca del olivo.
La mosca del olivo es uno de los enemigos más dañinos que tiene el olivar, pudiendo llegar a arruinar el 40 por ciento de una cosecha y el estudio premiado ha confirmado el uso del hongo Metarhiziumbrunneum (un enemigo natural de la mosca del olivo) como un método eficaz, económico y ecológico para destruir las larvas de este insecto (Bactroceraoleae).
Según las conclusiones del estudio, que será publicado en una edición bilingüe con una tirada de mil ejemplares, sus investigadores lograron reducir la densidad de población de moscas en un 50 %, mediante la aplicación en la base del tronco del árbol, durante dos veces al año, del mencionado hongo totalmente inocuo para el medido ambiente.
El III Premio Internacional Castillo de Canena de Investigación Oleícola "Luis Vañó" se organiza cada dos años junto con la Universidad de Jaén, y en esta edición ha contado además con la colaboración de investigadores de la universidad americana UC Davis, especializada en temas de olivicultura y el motor intelectual de la industria oleícola californiana.
El premio, que asciende a 6.000 euros, se ha realizado en un acto en el Castillo de Canena, y ha sido entregado por el rector de la UJA, Juan Gómez; el director ejecutivo del Centro de Estudios del Aceite en la Universidad UC Davis, Dan Flynn y el director general de Castillo de Canena, Francisco Vañó, en nombre de su padre Luis.
Luis Vañó, máximo directivo y padre de Castillo de Canena, ha explicado que "dentro de los objetivos sociales corporativos que buscamos desde 2011 cuando instituimos el presente galardón, estaban, por un lado estimular y premiar la labor de investigación y estudio y por otro transferir estos conocimientos a todo el sector y a cualquier persona interesada en profundizar en su experiencia con el mundo del olivar".
Fuente:lavanguardia.com

26 enero, 2016

Estudio sobre mosca olivo, III Premio Internacional Castillo de Canena

Un estudio sobre el control de la mosca del olivo "Bactrocera Oleae" ha obtenido el III Premio Internacional Castillo de Canena de Investigación Oleícola "Luis Vañó", que concede la empresa oleícola ubicada en Canena (Jaén) y la Universidad de Jaén (UJA).
El trabajo, que lleva por título "Un método eficaz, viable económicamente y respetuoso con el medio ambiente, para el control de la mosca del olivo Bactrocera Oleae", ha sido realizado por Meelad Yousef, Inmaculada Garrido Jurado, Manuel Ruiz Torres y Enrique Quesada Moraga, investigadores de la Universidad de Córdoba (UCO).
El jurado, presidido por el rector de la UJA, Juan Gómez, y compuesto por cuatro investigadores de esta Universidad y cuatro de la Universidad de California Davis, ha valorado la relevancia del asunto que aborda este estudio, al enmarcarse en el ámbito del medio ambiente, los tratamientos sostenibles y ser de una temática "de enorme importancia para la producción y calidad de los aceites de oliva como es la mosca del olivo".
El jurado ha destacado la originalidad del trabajo y los hallazgos que "están asentados en los resultados obtenidos durante cuatro años, un período que da consistencia a las conclusiones", con una metodología apropiada y una aplicación al sector alta.
El premio, dotado con 6.000 euros, será entregado a los ganadores el próximo 7 de abril en un acto que tendrá lugar en el Castillo de Canena y en el que se presentará, también, el trabajo en una publicación bilingüe.
Fuente:finanzas.com

12 noviembre, 2015

Equipo de la UIB desarrolla trampa electrónica para combatir mosca del olivo


Científicos de la Universidad de las Islas Baleares desarrolla un sistema trampas electrónicas que mejora el control de la mosca del olivo, la principal plaga que afecta a esta especie de árbol, ha indicado hoy el centro universitario.
Esta investigación dirigida a combatir la plaga de la "Bactrocera oleae" se lleva a cabo en colaboración con otros equipos multidisciplinares de científicos de Grecia, Italia, Jordania e Israel en el marco del proyecto europeo denominado "FruitFlyNet".
El proyecto tiene el objetivo el desarrollo de un sistema de detección y localización de la mosca basado en trampas electrónicas dotadas de cámaras y sensores que registran las poblaciones de este insecto y también las variables ambientales.
Las imágenes y datos que se recogen son enviados de manera automática y sirven para mejorar el control de la mosca, ha explicado la Universidad de las Islas Baleares en una nota.
La llamada mosca del olivo tiene un ciclo de vida aproximadamente cinco semanas, y cuando dispone de las condiciones meteorológicas propicias se convierte en una plaga que causa daños al fruto, ya que el insecto desova en la aceituna y la larva crece dentro alimentándose de la pulpa.
La plaga causa una disminución de la cantidad y de la calidad de la producción, y en consecuencia supone para los productores importantes perdidas económicas.
Sigue:finanzas.com

28 julio, 2015

Alertan de la posible suelta en España de 1,8 millones de moscas transgénicas

 
  • La empresa británica Oxitec las quiere liberar cerca de la ciudad de Tarragona. 
  •  18 organizaciones europeas avisan de que se trata de un experimento peligroso. 
  •  Los insectos podrían salir del área de experimentación y existe el riesgo de que sus larvas mueran en el interior de aceitunas.

Un total de 18 organizaciones europeas del ámbito de la protección del medio ambiente, de la biología y contrarias a la manipulación genética de especies han alertado del "peligro" que, a su juicio, suponen los planes de la empresa Oxitec para liberar especímenes de una mosca del olivo manipulada genéticamente. "España es el primer productor mundial de aceite de oliva ecológico, con una extensión de 170.000 hectáreas de cultivo. Si por cualquier motivo esta aceituna entrase en contacto con las nuevas larvas de mosca modificadas, los productores ecológicos podrían perder su certificación y la confianza del consumidor en la producción ecológica se vería perjudicada. Además, el impacto sobre la salud humana no ha sido evaluado adecuadamente", advierte Víctor Gonzálvez, de la Sociedad Española para la Agricultura Ecológica (SEAE).
 Según declaran estas organizaciones, la compañía británica ha solicitado permiso para soltar "hasta 1.825.000 moscas con ADN mezcla de organismos marinos, bacterias, virus y otros insectos" en un área cercana a Tarragona. "La intención de la empresa es liberar hasta 5.000 moscas transgénicas por semana en España durante un año cerca de la ciudad de Tarragona", asegura el comunicado conjunto que han elaborado todas ellas.
Para Janner Cotter, doctora de la Unidad Científica de Greenpeace internacional, se trata de un "experimento peligroso" que "convertirá Europa en un laboratorio al aire libre". "Los insectos no respetan las fronteras, y la esterilidad nunca es 100% efectiva.
Podrían escaparse del área de experimentación y si, como con tantos otros ensayos, las cosas no funcionan según el plan, será imposible desmantelar el experimento --ha advertido la científica-- Además, cualquier tipo de control o retirada de estos insectos modificados genéticamente sería imposible, más incluso que con los cultivos transgénicos".
Entre los posibles efectos que podría producir la liberación de estos animales, de aprobarse finalmente, las organizaciones han señalado que la manipulación genética provocará que las larvas de estas moscas mueran dentro de las aceitunas. "Ningún consumidor quiere comer aceitunas rellenas de larvas transgénicas muertas", critican.
Para reducir las moscas oliveras nativas
El objetivo de la liberación de estos animales sería provocar una reducción de la población nativa de moscas oliveras, con la finalidad de reducir el daño que causa esta especie a la producción de oliva.
"España es el primer productor mundial de aceite de oliva ecológico, con una extensión de 170.000 hectáreas de cultivo.
Si por cualquier motivo esta aceituna entrase en contacto con las nuevas larvas de mosca modificadas, los productores ecológicos podrían perder su certificación y la confianza del consumidor en la producción ecológica se vería perjudicada. Además, el impacto sobre la salud humana no ha sido evaluado adecuadamente", advierte Víctor Gonzálvez, de la Sociedad Española para la Agricultura Ecológica (SEAE).
Fuente:20minutos.es

09 junio, 2015

Utilizan un hongo como herramienta de control de la mosca del olivo

 Una pequeña mosca parduzca de alas transparentes, de apariencia inofensiva, es en realidad un constante quebradero de cabeza para los olivicultores. La mosca del olivo, como se denomina comúnmente, es un insecto que puede producir hasta el 40% de pérdida en la producción. Tanto la actividad de puesta de los adultos como la alimenticia de las larvas reducen la calidad de la aceituna de mesa, así como la del aceite de oliva al incrementar su acidez. Hasta ahora, los agricultores habían empleado insecticidas químicos de síntesis para su control, pero la puesta en práctica de una directiva europea de uso sostenible de insecticidas en 2014 ha fomentado el desarrollo de otro tipo de fitosanitarios. Un grupo de investigación de la Universidad de Córdoba perteneciente al Campus de Excelencia Internacional Agroalimentario ceiA3, financiado con la ayuda del Programa LiderA con financiación del Feader de la Unión Europea y de la Junta de Andalucía, a través de la Asociación para el Desarrollo del Guadajoz y Campiña Este de Córdoba (Adegua), ha aplicado un hongo como alternativa biológica para derrotar a este invertebrado.
Estos científicos han obtenido resultados prometedores y de utilidad para los productores de la comarca del Guadajoz y de la Campiña Este de Córdoba y, por extensión, para todo el sector olivarero. Trabajando en campos de cultivo convencionales, han logrado reducir la densidad de población de la mosca del olivo en un 50% con este sistema de control biológico.
La mosca del olivo es el principal problema de origen entomológico en este valioso producto agrícola. “En la provincia de Córdoba, en zonas productoras como el entorno de Baena, existen tres picos poblacionales de la mosca del olivo (Bactrocera oleae) en el cultivo, uno en primavera y dos en otoño”, indica Inmaculada Garrido Jurado, investigadora de la unidad de Entomología Agrícola que dirige el catedrático Enrique Quesada. Generalmente, “son más peligrosos los últimos, ya que la mosca se dirige al fruto”, explica Garrido. Por este motivo, los investigadores han empleado el inóculo en estos periodos, que coinciden con la caída de la larva de la mosca al suelo, donde inverna desde octubre o noviembre, y la emergencia del insecto ya como adulto en primavera.

El hongo
Para combatir la plaga, los científicos han empleado un enemigo natural de la mosca del olivo. Se trata del hongoMetarhizium brunneum. “Está presente de manera natural en el suelo y desde el siglo XIX se sabe que regula poblaciones de insectos”, añade Meelad Yousef, doctorando del equipo de investigación de la UCO. “Empleamos organismos presentes de forma natural en el entorno y, por lo tanto, no introducimos elementos biológicos ajenos al entorno del olivar”, resume su compañera. El empleo de este hongo como agente biológico de plagas permite, además, cumplir las disposiciones de la directiva comunitaria, traspuesta en un real decreto de 2012 para el uso sostenible de productos fitonasitarios, y constituirse como una herramienta ambientalmente responsable.
El hongo actúa por contacto con la mosca del olivo. Mediante unas enzimas es capaz de penetrar en el insecto a través de la cutícula del mismo, la parte que le aísla del exterior. El hongo, que infecta al insecto, le produce la muerte bien por su crecimiento en el interior del cuerpo, bien por la producción de compuestos insecticidas.

Sobre el terreno
A partir de este mecanismo biológico, los investigadores idearon un método de control que utilizaron durante dos campañas agrícolas en olivares de la zona de Baena (sur de la provincia de Córdoba). En parcelas de una hectárea, aplicaron al hongo combinado con agua con aperos convencionales empleados de forma usual en el ámbito agrícola. El inóculo se distribuyó bajo la copa de los árboles, lugar donde pupa la mosca del olivo. Con el fin de mantener un control sobre la población de la mosca del olivo presente en las parcelas de investigación, se emplearon trampas con atrayentes alimenticios para estos dípteros, que actuaban como barrera.
Los científicos monitorizaron tanto los campos de experimentación como el de control y llegaron a datos concluyentes. El micoinsecticida reducía la densidad de población de la mosca del olivo hasta en un 50%. También observaron que el hongo presentaba persistencia en el terreno, lo que permite que con solo dos aplicaciones al año proporcione un control a largo plazo.
Con el fin de que el método sea adoptado con sencillez por parte de los agricultores, el equipo de investigación empleó tanto rutinas de trabajo convencionales (uso de tractores, monocultores o quads con los aperos habituales para distribuir los fitosanitarios) como una combinación del inóculo con tratamientos herbicidas autorizados en el Reglamento Específico de Producción Integrada del Olivar.
Fuente:agronewscastillayleon.com

15 diciembre, 2014

El elixir mediterráneo, el aceite de oliva, escaseará este año por el mal tiempo y las plagas

El aceite de oliva, una gracia de los dioses del Mediterráneo que según los científicos alarga la vida, escaseará este año por el mal tiempo y las plagas.
La pésima cosecha de aceitunas este año en Italia, así como en gran parte del sur de Europa, amenaza no sólo la supervivencia de algunos cultivos sino también la posibilidad de comprarlo a un precio asequible. Los precios al por mayor del aceite de oliva se disparan y los consumidores a lo largo y ancho del planeta seguramente tendrán que pagar más por este producto básico de la dieta mediterránea, cuyas bondades destacan tanto los 'gourmets' como los nutricionistas.
En Italia, la Toscana y la Umbría, en cuyas señeras colinas se produce un aceite extravirgen de aromas sutiles, se han visto particularmente afectadas por el mal tiempo que imperó durante el último verano. En el sur del país, una bacteria procedente de América del Sur está siendo muy dañina para los olivos.
En España, productora el año pasado de la mitad del aceite de oliva que se comercializó en el mundo, se dio una combinación fatal entre la sequía y bacterias que afectaron a los olivares, lo que puede provocar que la cosecha de este año alcance a sólo la mitad del anterior.

- La mosca del olivo -
En el corazón de Italia, donde algunos aceites presentados en botellas de lujo son degustados como los grandes vinos por los especialistas, es la mosca del olivo la que pone en peligro la producción.
En Fiesole, Toscana, la prensa sofisticada de Cesare Buonamici debería trabajar a pleno ritmo hasta Navidad, pero las instalaciones están en reposo a falta de aceitunas que exprimir. "Nuestra producción se dividió por dos", explica este veterano ingeniero.
Según el Consejo Internacional de la Oliva, los precios de las aceitunas al por mayor han aumentado ya un 37% desde 2013, pero Buonamici estima que la subida del precio del aceite al consumidor podría superar el 60%.
La situación es la misma un poco más al sur, en la finca de Tenuta Ronci, donde se cultivan el olivo y la vid. "Éste es todo el aceite que nos queda, y es del año pasado", explica Federico Leszczynski, mostrando con amargura una botella medio vacía en una mañana brumosa de invierno. "Este año no producimos ni una sola botella", añade.
Leszczynski es el agrónomo de la finca, que cuenta con unos 1.700 árboles en poco más de 4 hectáreas de terreno, que en las buenas cosechas producen hasta unas 10.000 botellas de medio litro de un aceite extravirgen que se venden a 8 euros cada una. "En nuestro caso (la pérdida) será del 100%. Tomamos la decisión de no producir aceite este año, porque la cantidad de aceitunas útiles en los árboles era tan pequeña que no valía la pena cosecharlas", comenta.
Sigue:yahoo.com

01 octubre, 2014

La plaga de la mosca del olivo se podrá controlar con redes de sensores

Un nuevo sistema de monitorización de la mosca de los olivos, basado en trampas conectadas a través de una red de sensores sin hilos, será desarrollada por investigadores coordinados por la Universidad Pompeu Fabra y que permitirá controlar la plaga más importante que afecta a estos árboles.
Se estima que cada año esta plaga causa pérdidas económicas por un valor de 600 euros por hectárea y es el principal problema al que se enfrentan los productores de aceite de oliva.
La Universidad Pompeu Fabra informa hoy en un comunicado de que la pasada semana se puso en marcha el proyecto europeo Entomatic, que forma parte del séptimo programa marco de investigación para agrupaciones de pymes de la Unión Europea, que tiene el objetivo de desarrollar el nuevo sistema de monitorización.
Por parte de la universidad catalana, participan en este proyecto Boris Betalla, como investigador principal, Albert Bel y Toni Adame, como investigadores, y Javier González como gestor del proyecto.
Los cuatro forman parte del grupo de investigación en Tecnologías y Estrategias de Redes (NeTS), del departamento de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones de la UPF.
El proyecto se basa en trampas equipadas con un sistema de reconocimiento bioacústico de la mosca del olivo y una red sin hilos que irá encastada en el sistema.
La mosca podrá ser controlada a distancia y aportará dados de geolocalización, magnitud de la plaga y herramientas para la toma de decisiones sobre la fumigación de los campos de olivos.
Esta nueva tecnología permitirá, según la UPF, cuantificar de forma precisa las poblaciones de la mosca del olivo y beneficios adicionales en términos de sostenibilidad, ya que se prevé que reducirá el consumo y la dependencia energética de los cultivos y racionalizará el uso de plaguicidas para combatir la plaga.
El consorcio de Entomatic está integrado por doce socios, entre los que figuran asociaciones de pequeñas y medianas empresas productoras de oliva europeas y turcas, empresas del sector de los pesticidas y grupos de investigación de Alemania, Bélgica, Grecia y España..

06 octubre, 2009

La mosca del olivo en Chile

En los huertos de la zona se inició la liberación de una pequeña chinita de origen californiano que ataca a la mosquita blanca del fresno, plaga que está causando pérdidas a los olivicultores de la localidad.

Luego que a fines del verano pasado se detectara en la localidad de Los Choros, comuna de La Higuera, la aparición de una plaga de mosquita blanca del fresno (Siphoninus Phyllareae) atacando a los olivos de la zona, el Centro Regional Intihuasi del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) y el Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP) han comenzado la aplicación de un programa de manejo integrado de plagas (MIP), destinado a controlar este brote sin recurrir al uso de plaguicidas.

El trabajo se inició en septiembre, con la realización de talleres de difusión y capacitación para los agricultores de Los Choros y, paralelamente, la liberación de cientos de chinitas de la especie Clitostethus arcuatus, la cual ya es usada con similar fin en otras zonas del país, como el valle de Azapa. Este insecto, mucho más pequeño que la chinita habitualmente conocida en la Región de Coquimbo, se alimenta de los huevos, ninfas e, incluso, adultos de la mosquita blanca.

Las liberaciones pretenden reducir la plaga mediante control biológico, una de las herramientas definidas en esta estrategia, la cual se complementa con el control cultural, consistente en medidas prácticas para dificultar la proliferación de la plaga –tales como la poda de los árboles y una adecuada fertilización–, que deben ser incorporadas por los agricultores dentro del manejo habitual de sus predios. Mediante la combinación de estas acciones se espera disminuir progresivamente la población de mosquitas, hasta un nivel que no implique un daño económico considerable para los productores.

El investigador de INIA Intihuasi, Claudio Salas, destaca que cada chinita adulta consume unos 20 huevos de mosquita blanca al día, y en estado de larva, el doble. Puntualiza que “la ventaja del control biológico es que no es tóxico, no provoca daños para el hombre ni al ecosistema. Pero es fundamental entender que esto es integrado, que es uno de los componentes. Se tiene que complementar, por ejemplo, con una buena poda, un lavado (de las hojas y ramas) con agua o agua con detergente. A esta plaga le gustan las ramas largas, las zonas boscosas y húmedas. La idea es dar luminosidad a la planta, podar todo lo que esté en contacto con la maleza, que haya aireación, para dar condiciones inapropiadas para la mosquita. La mayoría de estos huertos tienen un manejo de poda deficiente, hay plantas que están estresadas por riego, y también eso influye, pues son más susceptibles a la plaga”.

Las chinitas son liberadas en cada predio de la comarca, uno por uno. Para hacerlo se envuelven ramas de árboles infestados por mosquita blanca con mangas de malla fina, al interior de las cuales se deposita un grupo de chinitas. Ambos extremos de la malla son cerrados durante dos días, dejando al depredador junto a su presa confinados en la rama. Este período sirve para que las chinitas, que provienen del laboratorio de INIA Intihuasi y del interior de Arica, se aclimaten a las condiciones locales.

Según el jefe de área del INDAP en la Provincia de Elqui, Lombardo Araya, son cerca de 100 las hectáreas afectadas actualmente por la plaga. La idea es que el control de la mosquita no implique el uso de insecticidas, de modo de mantener a la olivicultura de Los Choros bajo el concepto de producción orgánica que hoy ostenta, certificado por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG). Esta calidad permite actualmente vender el aceite de oliva de esa zona a un precio mayor que el de otros lugares. De hecho, los únicos químicos que pueden ser usados al trabajar con MIP son detergentes, aceites minerales y vegetales inocuos para el medio ambiente y para la sanidad de los frutos.

“El manejo integrado de plagas va a permitir mantener una producción limpia. Se ha comprobado que este aceite tiene características muy especiales desde el punto de vista organoléptico, y eso significa un tremendo capital para seguir desarrollando el negocio. Si aquí los agricultores inician un control de plaga mediante pesticidas, indudablemente que ese factor se verá afectado. Este trabajo tiene ribetes económicos muy importantes para el futuro”, señala el personero.

Cabe mencionar que la mosquita blanca del fresno causa una pérdida en el vigor y la productividad de los olivos, a través de dos mecanismos. Primero, chupa la savia del árbol, debilitándolo. Segundo, deposita una sustancia pegajosa llamada mielecilla, que atrae a un hongo, la fumagina, el cual cubre las hojas con una capa negra, disminuyendo la capacidad de la planta para efectuar fotosíntesis. Además, los frutos cubiertos con fumagina deben ser necesariamente lavados para poder aprovecharlos, aumentando los costos para el productor.
FuenteDavid noticias.cl

25 septiembre, 2009

Cultivos sin fitosanitarios en el olivo

Los productos agroalimentarios no sólo deben cumplir una estricta normativa en materia de residuos fitosanitarios. También deben adaptarse a las exigencias de un consumidor cada vez más consciente de la importancia de evitar este tipo de productos en su dieta. El sector agroalimentario debe buscar alternativas. La Consejería de Agricultura de la Comunidad Valenciana promueve, a través del Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA), la iniciativa "Proyecto Cero", destinada a la investigación y experimentación para reducir el uso de compuestos fitosanitarios en los cultivos y mantener los niveles productivos y de calidad final.

La utilización de productos fitosanitarios de manera indiscriminada acarrea la disminución de la biodiversidad y la contaminación del suelo y del agua. Si no se aplican de forma conveniente pueden ser peligrosos para la salud de los trabajadores agrícolas, sobre todo si no han recibido una formación adecuada. También son causa de intoxicación alimentaria si se han utilizado en exceso o de forma incorrecta, o si no se han respetado los periodos de tiempo necesarios para su degradación.


Aceitunas sin fitosanitarios


Entre las iniciativas para reducir la presencia de fitosanitarios en productos alimentarios destaca el "Proyecto Cero", que tras varias experiencias con otras especies aborda un nuevo tipo de cultivo: los olivos. La obtención de aceitunas libres de estos compuestos, así como la posterior elaboración de aceite, centran durante estos meses la actividad del proyecto. Los expertos siguen en olivos seleccionados un método de lucha biológica contra la mosca del olivo ("Bactrocera oleae Gmelin"), a base de trampas con feromonas, y contra el repilo ("Spilocaea oleagina"), mediante tratamientos en primavera y en otoño.


Los métodos de extracción de aceite reducen la presencia de compuestos fitosanitarios

Las feromonas son sustancias químicas que secreta un individuo y que provocan un comportamiento específico en otro de la misma especie o diferente. Constituyen un medio de señales que son arrastradas por vía aérea. En el caso de la mosca, se han colocado trampas en tres zonas de cultivos diferentes. A finales de octubre o principios de noviembre se estimará su incidencia y se realizará la analítica correspondiente para su valoración.



En los cultivos tradicionales, los métodos de extracción del aceite reducen los compuestos fitosanitarios que quedan retenidos en los subproductos de la aceituna, al contrario de lo que ocurre en la fruta, que no se somete a ningún tratamiento previo a su consumo.


Principales amenazas

La mosca del olivo constituye una de las plagas más importantes para el cultivo de olivo. Produce una gran pérdida económica en el sector, sobre todo en las zonas del litoral mediterráneo, donde es endémica. El insecto se parece a la mosca común, pero de menor tamaño y diferente coloración. Tiene un tono castaño claro, con manchas negras distribuidas por todo el cuerpo y alas transparentes, con un par de pequeñas manchas en su extremo. Invernan como pupa enterradas en el suelo y en primavera aparecen los adultos. Tras poner un huevo por aceituna, la larva se alimenta de la pulpa de la oliva hasta que la pudre y reseca. Los frutos que contienen larvas sufren una picadura triangular, por donde se introducen los huevos. La aceituna picada tiende a caer al suelo.



El repilo es una enfermedad originada por un hongo que provoca graves defoliaciones prematuras. El árbol experimenta un debilitamiento progresivo y una disminución de la productividad. Diversas variedades de olivo son más sensibles a la enfermedad. Una temperatura templada con la hoja mojada, al menos, durante 14 ó 15 horas es óptima para que se produzca la infección. Estas condiciones se dan, sobre todo, en el mes de octubre y de enero a marzo, de ahí que los tratamientos se realicen en primavera y en otoño.


Mayor protección de cultivos


El olivar valenciano ocupa una superficie de unas 100.000 hectáreas, mientras que la producción de aceite supera las 100.000 toneladas, tanto para consumo propio como para comercialización, según datos de la Consejería. Desde abril de 2009, se cuenta con el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida "Aceite de la Comunitat Valenciana", que aglutina su producción con la misma marca de calidad e incentiva la mejora en estos procesos, así como el control, la certificación y la divulgación de la calidad de los aceites producidos en la zona.
Sigue:ecoticias.com

13 octubre, 2008

Mosca del olivo

Como no hizo mucho calor durante el verano, va a tener el aceite de oliva un sabor más ácido.
Porque la superficie de una aceituna al Sol se calienta de tal manera que alcanza en verano una temperatura de treinta y cuarenta grados centígrados, y la puesta de la mosca del olivo, se achicharra y no prospera en esas condiciones. Pero este verano hizo incluso frío, y mucho menos calor que otros veranos, y así la mosca del olivo ha hecho su agosto en lugares incluso del interior de la Península, como en la provincia de Cáceres, desde donde me ha llamado Morcuende para decirme que ahora mismo hay olivares que tienen el ochenta por ciento de las aceitunas atacadas, lo cual acidificará el aceite.
Una acidez que puede mitigarse si la moltura se hace todos los días; pero si la aceituna se atroja, se guarda en la troje, el aceite se volverá más ácido si hubo mosca en verano.
Es la mosca del olivo más pequeña que la doméstica, pero igual de solitaria y de molesta. Suele estar sobre el fruto. Tiene la misma insistencia en sus propósitos que las otras moscas, aunque solo pone un huevo por aceituna, siempre y cuando no haya sido picada antes por otra mosca. Todavía se puede ver volar alguna, mientras se recolectan las primeras aceitunas para verdeo, a las que se les da golpes o se ponen para que pierdan su amargor en agua, al contrario de las aceitunas negras, que se recolectan en invierno y que tienen ya tal sazón que no amargan. Pero el aceite, será más ácido.
Y sobre la tostada del desayuno tendrá el aceite cada mañana, en su acidez, el sello del buen año que fue 2008 para la mosca del olivo, y el frío del verano.
Por: www.aceytuno.com