04 diciembre, 2018

Mi Olivo, primer virgen extra gourmet de categoría responsable

‘Mi Olivo’ es el primer aceite de oliva virgen extra gourmet del mercado procedente de olivos centenarios en proceso de recuperación. Un producto único por sus valores sociales, sostenibles y solidarios, ya que el 100% de su comercialización se destina a: la recuperación de olivos centenarios de alto valor natural abandonados; el empleo y bienestar en agricultores locales, incluyendo en el proceso a personas con discapacidad y el desarrollo sostenible en áreas rurales en vías de desaparición.
‘Mi Olivo’ da creación a dos variedades:
Empeltre, es una de las variedades más antiguas de la Península, destacando un dulzor sobre un amargo y un tímido picante. Encontramos también sabores a frutos secos como la nuez y la almendra; idóneo para preparaciones en las se pretende dar suavidad y frescura al plato: ensalada de verduras frescas, quesos frescos y envejecidos, platos de pasta hervida y carnes a la parrilla. Certificado por la Denominación de Origen Protegida del Bajo Aragón.

Manzanota, afrutado con sabores en boca de aceituna verde y kiwi. De estructura fina y suave, se muestra equilibrado entre amargo y picante. Idóneo para platos de mayor elaboración como guisos, carnes, frituras, salsas o incluso en verduras. De las olivas recolectadas, Apadrinaunolivo.org selecciona las mejores para dejarlas macerar de manera natural en agua y sal para obtener la aceituna de mesa ‘Mi Olivo’ variedad Empeltre. Aceituna entera negra natural con aceite de oliva virgen extra, procedente de olivos en proceso de recuperación.

Cualquiera de los productos está disponible en www.miolivo.org. Regala aceite solidario, sostenible y social estas fiestas.

03 diciembre, 2018

Concienciación sobre las causas y consecuencias de la erosión en el olivar

Se celebrará el próximo martes 4 de diciembre, como antesala a la conmemoración del Día Mundial del Suelo, y se dará a conocer el proyecto de investigación TRAMCE para su control a través del tratamiento de las cárcavas

La Universidad de Jaén organiza la próxima semana, en el marco del programa Andalucía Ecocampus y como antesala a la conmemoración del Día Mundial del Suelo, una jornada sobre las causas y consecuencias de la erosión en el olivar.
La jornada se celebrará el próximo martes 4 de diciembre y en ella se expondrán técnicas agronómicas encaminadas al control de la erosión a través del tratamiento de las cárcavas y cómo el uso de las mismas, unidas a buenas prácticas agrícolas, mejoran la productividad y la fertilidad del suelo.
El cultivo con arado y con suelo desnudo utilizando herbicidas ha provocado severos procesos erosivos que han ocasionado enormes pérdidas de suelo y procesos de contaminación de embalses y cauces de agua. En la provincia de Jaén se pierden de media 40 toneladas de suelo por hectárea y año, recurso vital para la agricultura que no puede recuperarse a escala humana, siendo uno de los principales problemas medioambientales que afecta a la provincia jiennense.
Con esta jornada se espera tomar conciencia de cómo la formación de cárcavas es un problema cada vez más frecuente. De esta manera, se dará a conocer el proyecto de investigación TRAMCE, para el control de la erosión en el olivar a través del tratamiento de las cárcavas. Este proyecto realiza actuaciones de control de cárcavas que, junto a hábitos agrícolas adecuados, reportan beneficios a los agricultores, además de beneficios medioambientales al contribuir a mitigar el cambio climático y reducir la emisión de gases de efecto invernadero.
Fuente:np

30 noviembre, 2018

NUEVAS FORMAS DE CULTIVO Y NUEVAS TECNOLOGÍAS APLICADAS AL OLIVAR

El objetivo del cultivo del olivo es maximizar la calidad y cantidad del producto a recoger. Uno de los aspectos más determinantes para conseguir esta máxima es elegir correctamente el sistema de cultivo a adoptar; eligiendo entre el olivar tradicional o intensivo. Estudiemos este último sistema de cultivo y las novedades para el olivar de las que podemos disponer actualmente y que nos ayudarán a mejorar la producción. La principal diferencia entre la agricultura intensiva y la tradicional, estriba en que en la intensiva se trata de forzar la tierra para que produzca el máximo posible. Utilizando para ello recursos tan variados como son la tecnología, conocimientos, asistencia profesional, etc. Sin embargo, en los cultivos tradicionales, lo que el agricultor hace es aprovechar los recursos que le brinda la naturaleza. Usando para ello una mayor superficie de terreno, no viéndose observado proporcionalmente este crecimiento en la producción obtenida.

¿Qué es el olivar intensivo?
Se define olivar intensivo como aquel cuya densidad es de 200 a 400 plantas por hectárea. Generalmente, el marco de plantación utilizada para este tipo de cultivo es de 8 x 4, pudiendo darse también otras variaciones como el 7 x 7, 6 x 4, 7 x 4, 7 x 5, etc. El olivar intensivo se caracteriza por tener una calle ancha de trabajo y otra calle más estrecha. En este tipo de cultivo se evita que las copas de los olivos de las calles más estrechas lleguen a tocarse, para evitar sombreamiento y competencia entre ellos. De este modo, se optimiza la superficie foliar del olivo por hectárea, lo que favorece a la producción de la finca. ¿Olivar intensivo de secano o de regadío?
Cuando la plantación se establece sobre tierras fértiles y adecuadas para el cultivo del olivar, la producción del olivar intensivo en secano puede alcanzar valores de 6.250 kilos/ha de media cada año.
El rendimiento del olivar intensivo en secano suele rondar el 20% neto de media, lo que se traduce en una producción de aceite por hectárea de 1.250 kilos al año de media. Por otro lado, la producción de un olivar intensivo en riego puede generar desde 1.500 kilos/ha a 2.400 kilos/ha de aceite de media.
No obstante, la producción de un olivar depende de muchos factores, entre los que se encuentran, el tipo de suelo, el microclima, la salud de las plantas, etc. La producción de las plantas no lo es todo a la hora de elegir un tipo de cultivo u otro.

¿Y si hablamos de rentabilidad?
A la hora de realizar una inversión de implantación de un olivar es necesario ver todos los aspectos que influyen en su rentabilidad como son:
  • Costes de implantación
  • Costes de mantenimiento
  • Costes de producción
  • Producción
  • Evolución de la producción según los años desde la implantación de la plantación
  • Amortización de la plantación
  • Ayudas según la plantación
 Una gran parte del olivar de nuestro territorio es olivar tradicional y olivar de sierra, con unos costes de explotación muy elevados que dependen en gran medida de las ayudas europeas de la PAC para su rentabilidad. Sobre todo en las campañas en la que los precios en origen han estado por debajo de los 2,50 euros por kilo.
Grandes expertos en el sector oleícola señalan que, en el momento en que esas ayudas bajen, los olivares intensivos serán mucho más competitivos que los tradicionales. Esto sumado a la reducción de precios debido a grandes cosechas, determinará que la balanza se sitúe de lado del olivar intensivo; ya que el olivar tradicional dejará de ser rentable.

Mano de obra en el olivar tradicional y en el intensivo
Otro punto importante a tener en cuenta es la mano de obra necesaria para un tipo de plantación u otra. Está claro que, a lo largo del año, los costes de mano de obra y trabajadores (ya sean temporales o fijos) son una parte importante del gasto total de la campaña. Llegados a este punto, podemos comprobar en foros y blogs sobre el olivar la cantidad tan dispar de opiniones acerca de la mano de obra necesaria para cada cultivo y los gastos asociados a estos. Aquellos defensores del olivar tradicional señalan que, a más plantas, será necesario más trabajo, más fitosanitarios, etc. Añadiendo a su vez la reducción de costes en el olivar tradicional de no laboreo.
Por otra parte, encontramos aquellos agricultores que destacan la reducción de las labores y ahorro de mano de obra (cada vez más escasa y de coste creciente) del olivar intensivo. Este cultivo destaca por hacer un gran uso de la mecanización consiguiendo reducir así los costes de personal.
En definitiva, está claro que la preocupación por la rentabilidad del olivar tanto en la reducción de costes de laboreo, como el incremento de la producción han llevado a que, la mecanización y la industrialización se incorporen cada vez más en la producción del aceite de oliva. No obstante, debemos tener en cuenta otros muchos parámetros para obtener los gastos reales de cada finca independientemente de su cultivo:
  • Horas trabajadas en la poda teniendo en cuenta edad y número de plantas.
  •  La realización de labores en el terreno o el mantenimiento del suelo por métodos sin laboreo.
  • La fertilización del suelo: por vía foliar (hojas), por fertilizantes o por la combinación de ambas.
  • Los diferentes controles fitosanitarios.
  • El riego de plantaciones en zonas con déficit de pluviosidad.

¿Cómo tener un control real de gastos e ingresos en el olivar?
Hoy en día cada vez son más agricultores o dueños de olivar los que se interesan por las estadísticas y cuenta de resultados final de sus fincas. Esto sumado a la gran cantidad de información que nos rodea en nuestro día a día, hace necesario el uso de la tecnología para conseguir una buena toma de decisiones en cada inversión que se lleva a cabo en nuestro olivar.
Para conseguir toda la información sobre nuestras parcelas disponemos en la actualidad de numerosas aplicaciones que ayudan al agricultor en la gestión de cada finca. En este postrecomendaremos una aplicación dedicada 100% al olivar que hemos descubierto recientemente… Se trata de oliCloud, una aplicación hecha específicamente para gestionar el olivar, los ingresos, gastos del mismo, pagos a trabajadores y un largo etcétera de funcionalidades que nutren de información al agricultor. Consiguiendo así dotar al olivar de inteligencia y mejorar a su vez la producción de cada finca.
Da igual si el cultivo es tradicional, intensivo, con muchas hectáreas o varias fincas pequeñas; oliCloud está ayudando a muchos agricultores y propietarios de fincas a gestionar los pagos a trabajadores, aplicaciones fitosanitarias llevadas a cabo, fertilizaciones, etc. dando a su vez al usuario de la posibilidad de obtener automáticamente su cuaderno de campo agrícola.
Tras una ponencia del fabricante de oliCloud llevada a cabo en la provincia de Jaén tuvimos la posibilidad de charlar tranquilamente sobre la aplicación. Nos sorprendió un ejemplo que nos explicaron sobre un usuario de oliCloud; nos comentaban sobre un propietario residente en Barcelona que tenía una finca de gran extensión en Córdoba. El agricultor que trabaja esta finca anota cada trabajo en su móvil desde la propia finca para que en tiempo real, el propietario desde Barcelona pueda ver todos los datos sobre su olivar, liquidaciones, contenido multimedia, etc. Ese detalle nos sorprendió en cuanto a la novedad y forma de trabajar, es por eso que hemos decidido compartir esta información con nuestros lectores.
Por nuestra parte terminar con la idea de que, la tecnología y las nuevas formas de trabajo están cada vez más presentes en nuestro día a día. Aunque actualmente el olivar tradicional es el más extendido en nuestro territorio, a la larga nos iremos encontrando con una mayor modernización del sistema de cultivo allá donde sea posible. Al inicio supondrá una inversión importante pero, a la larga, debido en gran parte a la mecanización anteriormente citada; los costes se abaratarán, la producción aumentará y por tanto la rentabilidad de nuestro olivar será mayor.

29 noviembre, 2018

La UJA organiza el II Curso de elaboración, análisis sensorial y aspectos saludables de los aceites de oliva vírgenes

En la organización participa la Asociación Rio-Grandese de Olivicultores (ARGOS) de Brasil y colabora la Red Iberoamericana de Investigación y Formación de Postgrado en Olivar y Aceites de Oliva (RIBOLIVA)

La Universidad de Jaén, a través del Centro de Estudios Avanzados en Olivar y Aceites de Oliva, junto con ARGOS (Asociación Río-Grandese de Olivicultores) de Brasil, con la colaboración de la Red Iberoamericana de Investigación y Formación de Postgrado en Olivar y Aceites de Oliva (RIBOLIVA) organiza hasta el 30 de noviembre el II Curso de elaboración, análisis sensorial y aspectos saludables de los aceites de oliva vírgenes, en el que participa una decena de profesionales brasileños y argentinos.
Se trata de un curso de formación teórica y práctica, coordinado desde la UJA por el catedrático
en Inmunología José Juan Gaforio y por parte de ARGOS por su presidente, Guajará de Jesús
Oliveira, en el que los participantes están profundizando acerca de la calidad, características,
procesos de elaboración, valoración sensorial y beneficios para la salud del consumo de aceite
de oliva virgen.
La planificación del curso y sus contenidos se ha realizado en colaboración con la asociación
ARGOS y en consonancia con sus necesidades. En este sentido, algunos de los temas que
serán tratados son la caracterización y la calidad del aceite de oliva, la producción y el consumo
mundial de aceite de oliva y aspectos saludables de este producto o cómo cocinar con aceite de
oliva para hacer platos saludables.
El curso se desarrolla principalmente en la UJA, realizándose visitas además a almazaras,
museos y otros sitios de interés. Además de profesorado de la UJA, en la impartición de las
clases participa profesorado externo así como empresariado del sector.
Fuente: np

28 noviembre, 2018

Castilla-La Mancha defiende que haya ayudas en la PAC para el olivar de bajo rendimiento

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha defendido que en el nuevo periodo de la Política Agraria Común (PAC) para 2021-2027 que se va a comenzar a negociar, se establezcan ayudas acopladas para hacer viables los cultivos de olivo de bajo rendimiento. 

Así se encuentra reflejado por escrito en el documento de posición de la región impulsado por el Ejecutivo regional con todos los agentes implicados, ya que sería la fórmula apropiada para hacer rentables estas explotaciones. Y es que de las 350.000 hectáreas de olivar existentes en Castilla-La Mancha, alrededor de 300.000 lo son de bajo rendimiento y podrían beneficiarse de las mismas.
El consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural Castilla-La Mancha, Francisco Martínez Arroyo, ha realizado estas declaraciones en el marco de la III Tertulia del Olivar y el AOVE, que bajo el título ‘Claves para una producción óptima e impulso a la comercialización’, se ha desarrollado en la Cámara de Comercio de Ciudad Real, un foro de debate en el cual se ha ahondado en las claves para lograr una producción óptima de aceite de oliva virgen extra e impulsar su comercialización.
En la clausura del encuentro, en la que ha estado presente también el presidente de Asaja, Pedro Barato, Francisco Martínez Arroyo ha explicado que el que no existan estas ayudas en el periodo actual de la PAC fue ya un “error” que se cometió por el anterior Gobierno y ahora estamos ante una nueva oportunidad para que se apoye a este cultivo que es el que más sufre un “riesgo de abandono”.
Así, ha indicado, que “es de justicia” que en la nueva PAC se incluyan estas ayudas para el olivar de bajo rendimiento, “dentro de ese 15 por ciento que va a tener nuestro país y el resto de Estados miembros de capacidad para distribuir ayudas acopladas vinculadas a la producción”, y se espera que a nivel nacional se tenga en cuenta esta petición del Gobierno de Castila-La Mancha que ya ha sido trasladada tanto al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación como al comisario europeo de Agricultura y Desarrollo Rural, Phil Hogan.
Martínez Arroyo ha explicado que el del olivo es un cultivo muy dual, en lo que tiene que ver con la rentabilidad. En el caso del intensivo, ha señalado, no precisa de ayudas públicas acopladas y debe buscar la rentabilidad en “otras fórmulas”, mientras que en el de bajo rendimiento, para su mantenimiento, es preciso el apoyo, porque “los mercados no lo pagan” a través, por ejemplo, de las empresas que compran la aceituna a los olivicultores.
De esta forma, ha querido recordar la relevancia del sector oleico en la región donde el olivar es un cultivo básico para la economía de muchos pueblos de Castilla-La Mancha, contando con 83.000 olivicultores actualmente, además de la importancia económica y social que tiene, a la que se le une la ambiental.
En muchas de estas poblaciones donde se asientan las almazaras, ha recordado, éstas son las únicas industrias existentes, configurándose así el oleícola como un sector estratégico que, no obstante, se encuentra actualmente en un contexto de crisis como consecuencia de un nivel de precios que hace peligrar la viabilidad económica del olivar; especialmente los de plantaciones tradicionales de secano, debido a su menor rendimiento por hectárea y altos costes de producción. Y es por ello, la necesidad de mantenerlos y apoyarlos a través de la llegada de ayudas acopladas en la nueva PAC.

Un elemento clave de la Dieta Mediterránea
En Castilla-La Mancha existen en la actualidad más de 350.000 hectáreas de olivar, de las cuales la provincia de Ciudad Real aglutina el 40 por ciento, siendo, además, la provincia castellano-manchega con mayor producción de aceituna y aceite.
El consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural ha puesto de relieve hoy las tres figuras de calidad diferenciadas existentes en aceite de oliva virgen extra en la provincia, con dos denominaciones de origen: Campo de Calatrava y Campo de Montiel, y la marca colectiva Aceite Valle de Alcudia, así como el resto de denominaciones en aceite, la de la Alcarria o la de Montes de Toledo, esta última compartida también con Ciudad Real.
De este modo, ha resaltado que con este producto, elemento clave de la Dieta Mediterránea, se tiene  la posibilidad de “conquistar el mercado” y para ello debe darse a nivel nacional un mayor recorrido al fomento de la cultura del aceite de oliva, porque es “nuestra tarjeta de presentación”, y cuenta con un amplio abanico de posibilidades y hay que hacerlo, vinculándolo a la Dieta Mediterránea.
Y esta línea es la que se está siguiendo desde el Gobierno de Castilla-La Mancha y la Fundación Dieta Mediterránea, que el propio Martínez Arroyo precise desde hace dos años, impulsando la diferenciación del producto que llega a los consumidores a través de su origen y con un embotellado en cuyo etiquetado comienza a incluirse el logotipo de la Dieta Mediterránea, como es el caso de los aceites producidos bajo el amparo de la DOP ‘Montes de Toledo’, el primero en España en hacerlo y que están siendo exportados a Estados Unidos. De hecho, esta dieta es muy valorada por los consumidores que son los que eligen la botella al final del lineal de la cadena agroalimentaria y de ahí la relevancia que el propio consumidor sea el que con estas “pistas” termine adquiriendo un aceite de denominación de Castilla-La Mancha.