02 septiembre, 2011

"El residuo más comprometido es el agua del lavado de la aceituna"

Es la opinión del experto en tratamiento de residuos y doctor en ciencias químicas Leopoldo Martínez Nieto

El experto en tratamiento de residuos y doctor en ciencias químicas Leopoldo Martínez Nieto ha declarado que, en el proceso de elaboración del aceite de oliva, "el residuo más comprometido es el agua del lavado de las aceitunas". Según el profesor de la Universidad de Granada, "se trata de aguas residuales que no se pueden verter y que deben ser tratadas o almacenadas para su evaporación". Martínez participa estos días en la tercera edición del curso de verano de la Universidad Internacional de Andalucía 'Cata de aceite de oliva virgen extra: Elaboración, sabor y salud".
Según el experto, lo ideal sería depurar el agua e intentar aprovecharla, pero, "aunque la gente está concienciada en este sentido, es un proceso costoso, el sector no está pasando por un momento brillante y por ahora se piensa más en la rentabilidad". Por eso, en estos momentos "los productores prefieren utilizar balsas de evaporación".
El profesor advierte de que la normativa específica para estas aguas es muy restrictiva. "Hasta este año, ni siquiera se permitía usarlas para el riego". Además, según el profesor, los residuos están muy controlados. "Todo el mundo cumple a rajatabla, y cuando se rompe una balsa es muy fácil de detectar". El experto asegura que "la regulación en cuanto a los residuos es bastante estricta, pero se conocen soluciones y existe la tecnología necesaria para llevarla a cabo". Para él, "lo que hace falta es inversión, pero la administración pública no lo puede subvencionar todo".
En cuanto a otros tipos de residuos, Martínez Nieto ha mencionado las hojas de los olivos, "que son susceptibles de transformarse en edulcorante y en diurético que ya se usan en alimentación y en farmacia". Más tarde, cuenta el experto, "en la propia elaboración del aceite se produce un residuo sólido, el orujo, a partir del cual se obtiene el aceite de orujo". Martínez ha explicado que el residuo final de esta sustancia se quema para obtener energía eléctrica. "En Andalucía hay ya seis o siete plantas dedicadas a la producción de energía de este modo".
Por último, el experto ha valorado la importancia de eliminar los residuos de las almazaras ya que si no se hace, "se introducen atributos negativos en el aceite"
Fuente:ideal.es