15 noviembre, 2011

El aceite de oliva virgen croata se consolida entre los mejores del mundo


Logra esta distinción por segundo año consecutivo


Por segundo año consecutivo la región croata de Istria ocupa el segundo puesto mundial por la cantidad de productores de aceites de oliva extra virgen de máxima calidad, tras la Toscana italiana, según recién publicada edición de 2012 de Flos Olei, "la Biblia" de esos productos. Pese a su modesta producción en términos cuantitativos, Istria está haciéndose un hueco en la categoría de aceites de alta calidad. Así lo explicó a Efe Antonio Pastrovicchio, productor de uno de esos aceites de gran calidad, que desde hace seis años figura entre los mejores en el mundo, este año en la "extra clase", con más de 94 del total posible de 100 puntos.
"Tómese unos tragos lo primero por la mañana, y ya verá como tendrá los vasos sanguíneos sanos, la presión arterial normal, como rejuvenece, es bueno para el amor, para todo", aseguró este productor que heredó los olivares y el oficio de su bisabuelo Tonin, cuyo retrato está aún presente en el logo de la empresa. Su aceite ganó el año pasado la medalla de oro de la feria oleícola celebrada en Milán. Los olivos que cultiva en los alrededores de la ciudad de Vodnjan son "buza", una especie autóctona de Istria que se ha mostrado más robustos a la plagas ocasionales que atacan las aceitunas, asegura Pastrovicchio. Su aceite de mayor calidad y el más caro cuesta unos 16 euros por litro, casi el doble del aceite extra virgen ordinario. Con el aceite de "buza", su esposa prepara incluso una deliciosa variedad de helado. Según el director de la Comunidad turística de Istria, Denis Ivosevic, en el Flos Olei han sido incluidos 43 productores de aceite de oliva extra virgen de Istria y 4 de Dalmacia. Entre ellos, 18 cuentan con productos a los que se han asignado 89 del máximo de 100 puntos que otorga esa publicación. Tres variedades de extra virgen istrianos han logrado incluso 95 puntos y dos han sido incluidos entre los 15 mejores en el mundo, el Giancarlo Zigante, de Livade y el Olea B.B. de Duilija Belic, de Rabac. La tradición aceitera de Istria se remonta a la antigüedad clásica, como prueba la dedicatoria que el poeta hispanorromano Marco Valerio Marcial le dedicó a Córdoba hace 2.000 años: "Oh, Córdoba, que eres tan perfecta como el aceite de Istria...".
fuente:agroinformacion.com