25 agosto, 2011

Los olivaleros andaluces cifran sus pérdidas en más de 2.500 millones

La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) de Andalucía ha asegurado este jueves(4/8/11) que, con los precios que los productores están recibiendo por el aceite de oliva y con el 74% comercializado, las pérdidas económicas del sector ascienden ya a casi 600 millones de euros. Según sus previsiones, incluso, puede alcanzar los 800 millones de euros, si se mantiene esta tendencia a la baja.

Por provincias, Jaén es la que sufre mayores pérdidas, con más de 200 millones de euros, seguida de Córdoba, con más de 100 y Granadam con 62 millones.

De este modo, las pérdidas para los olivareros andaluces, tras cuatro campañas consecutivas con precios ruinosos, superarán los 2.500 millones de euros.

Durante el último año, la producción ha estado un 1% por debajo de la campaña pasada y un 16% por encima de las cuatro últimas. El precio medio del aceite virgen extra empezó a situarse en torno a 2,00 €/kg y a estas alturas de la campaña se encuentra en 1,82 €/kg, lo que ha supuesto un descenso muy brusco. Desde que empezó la campaña, el 1 de octubre de 2011 y hasta el momento actual, se han comercializado en Andalucía casi 847.00 toneladas de aceite.

Durante esta campaña las exportaciones han crecido un 10% respecto al año pasado y las existencias de aceite en las almazaras, incluida la FPCO, son de un 19% superior a la media de las cuatro últimas campañas anteriores. Además, las exportaciones han crecido un 24% con relación a la media de las cuatro campañas anteriores y el mercado interior ha aumentado un 2% respecto a la campaña pasada y un 1% respecto a las cuatro anteriores.

Cambios en el almacenamiento y etiquetado


Todo ello muestra, una vez más, que el mercado del aceite de oliva se ve sometido a las presiones de las industrias y de las grandes cadenas que controlan la mayoría de las operaciones comerciales, llegando a subvertir la ley de la oferta y la demanda.

Además, COAG quiere denunciar las malas prácticas que vienen realizando las grandes industrias. Un ejemplo de ello es la alteración de la norma de calidad mediante un sistema de etiquetado que no corresponda al producto que marca y que, por tanto, confunda al consumidor. Esta organización agraria cree necesario el establecimiento de una norma exhaustiva que refleje la realidad del producto.

Por este motivo, COAG Andalucía ha exigido de forma reiterada la activación urgente del almacenamiento privado, por ser el único instrumento que permitiría la reactivación inmediata de los precios en origen. Sin embargo, se ha encontrado sistemáticamente con el rechazo de la UE, que no ha dudado en aprobar otras peticiones de almacenamiento de productos que afectaban a países como Francia o Alemania, cuyo peso político es mayor.

En la actualidad, el umbral que activa de forma automática el almacenamiento privado está en 1.770 €/tonelada de aceite de oliva virgen extra y 1.710 €/tonelada para el aceite virgen y 1.520 para el lampante, precios muy alejados de los costes del sector. Hay que recordar que hace dos años, sólo el anuncio de su puesta en marcha ya provocó una subida del 26% del precio -pasando de los 1,61 €/kg a los 2,03 €/kg-. Posteriormente, el precio llegó a los 2,43 €/kg.

Esta organización agraria recuerda que el olivar andaluz es el centro de la actividad económica de más de 300 municipios, que ocupa un millón y medio de hectáreas y genera el 30% del empleo agrario, con más de 200.000 olivicultores y 14 millones de jornales.

Nueva propuesta


Por otra parte, esta organización agraria quiere destacar que la interprofesional del aceite de oliva -de la que COAG forma ya parte como miembro de pleno derecho- ha aprobado una nueva propuesta de extensión de norma que supone el mantenimiento de la aportación de 6 euros por tonelada de aceite. De este modo, tanto productores como comercializadores abonarán 3 euros por tonelada producida y comercializada, respectivamente. Esta medida pretende garantizar el futuro del sector, abriendo y consolidando nuevos mercados en los que el producto tiene una menor presencia.
Fuente:elmundo.es