06 julio, 2016

Investigan una nueva generación de grasas para embutidos más saludables

El proyecto, que se desarrollará a lo largo de dos años, busca mantener las características organolépticas de los alimentos y renunciar a las grasas saturadas.

Un consorcio empresarial ha puesto en marcha un proyecto con financiación europea para el desarrollo de grasas avanzadas basadas en aceites de oliva de alto valor añadido para fabricar embutidos más saludables, según ha explicado la empresa asturiana chacinera El Hórreo, una de las participantes.

En el proyecto, aprobado en la última convocatoria de los fondos Feder Interconnecta, también participan la empresa andaluza Acesur, comercializadora de aceite de oliva; Ingenatrics, especialista en tecnologías de micro-encapsulación; Novadays, dedicada a la investigación y consultoría; Citoliva, centro de investigación especializado en aceite de oliva y sus componentes, e Imibic, centro de análisis nutricional.

Según ha explicado la empresa chacinera asturiana, el grupo de investigación prevé incorporar en la fabricación de alimentos cárnicos diferentes compuestos saludables, tales como ácidos grasos omega-3 y otros compuestos de interés presentes en el aloe, en grasas y aceites para su utilización directa o en matrices de alto contenido lipídico.


De esta forma, será posible sustituir parte de las grasas saturadas tradicionalmente utilizadas en la fabricación de chorizos y salchichas por otras insaturadas más cardiosaludables y con un mejor perfil nutricional.

El Hórreo ha destacado que el proyecto, que se desarrollará a lo largo de dos años, busca mantener las características organolépticas de los alimentos y renunciar a las grasas saturadas.

Esta empresa ya ha trabajado junto a la Universidad de Oviedo en el desarrollo de productos cárnicos funcionales aptos en dietas terapéuticas y, concretamente, en la prevención del cáncer de colon "con unos resultados iniciales muy alentadores".

Su investigación logró reducir hasta un 57% la aparición de tumores en animales a los que se había inducido carcinoma colorrectal, a través de una dieta a base de estos productos cárnicos.

La compañía ha sido también pionera en el campo de la investigación con el desarrollo de un sistema de ahumado que permite eliminar los benzopirenos de los embutidos, compuestos potencialmente cancerígenos que se generan durante este proceso de curación.
Fuente:heraldo.es