10 junio, 2015

Las aceiteras se vuelven a rellenar

La Federación Española de Fabricantes de Aceite de Oliva (Infaoliva) tiene lista una carta que remitirá al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y a la Agencia de Control de Mercados en la que asegura que muchos bares, restaurantes y cafeterías han dejado de cumplir la legislación y vuelven a rellenar las aceiteras de la garrafa de cinco litros. El Gobierno de España prohibió —en enero de 2013— que los establecimientos hosteleros sirvieran aceite de oliva en envases que no fueran monodosis o que no contaran con un tapón “inviolable” que impidiera su llenado.
La norma buscaba preservar la calidad del producto y que, realmente, el consumidor supiera, gracias al etiquetado, la calidad del aceite de oliva que consumía, la empresa que lo había envasado y su procedencia. Sin embargo, según asegura Infaoliva, lo que empezó como una norma de obligado cumplimiento que se tomó muy en serio por parte del sector hostelero, ahora ha cambiado mucho. “Existe una clara relajación. Nuestros socios nos informan de que existen muchos establecimientos hosteleros que vuelven a rellenar las botellas”, afirma el secretario general de Infaoliva, Enrique Delgado. Asimismo, continúa: “Pensamos que se hace por desinformación, ya que si los hosteleros supieran lo que se ahorran seguro que no lo harían, y porque no existen los controles suficientes por parte de las administraciones”.
Infaoliva —en la misiva— señala que, al igual que las aceiteras tienen que cumplir las normas de calidad, etiquetado y de cualquier otro tipo que impone el Gobierno, los hosteleros tienen que acatar la que prohibe llenar las botellas. Asimismo, le pide a las administraciones que lo vigile y lo controle, al igual que hace con los aceites. De hecho, añade que velar por la calidad del aceite de oliva que se sirve en la mesa de un restaurante, bar o cafetería es tarea de todos.
Las aceiteras no solo se agarran a las evidencias visuales o, dicho de otro modo, a lo que sus socios ven, sino que también añaden que la venta de monodosis y botellas de medio o de un cuarto de litro ha caído considerablemente en los últimos meses. Y creen que se debe a la relajación que existe con esta norma.
Esto no lo dice Infaoliva en la carta, pero existen aceiteros que están convencidos de que hay hosteleros que optan por una práctica poco saludable e higiénica, como es la de rellenar la botella con tapón “inviolable” gracias a la ayuda de una jeringa, lo que califican de un trabajo “demasiado laborioso” para el escaso ahorro económico que conlleva. Los fabricantes también llevarán el caso a la Junta, que es la encargada de los controles.
Fuete:diariojaen.es