02 marzo, 2015

O Porriño se lanza a cultivar olivos

La comunidad de montes de Torneiros dedica 3 hectáreas a producir aceite

El cultivo del olivo supone una oportunidad para el aprovechamiento sostenible del monte gallego. Los comuneros de Torneiros no han querido despreciarla y se han lanzado a plantar los primeros ejemplares en busca de una rentabilidad a medio plazo. La planta se va extendiendo en comunidades de otras áreas de Tomiño, Covelo, Salceda, O Rosal o de la península de O Morrazo, entre otros lugares. En O Porriño, las raíces de Arbequina ya se están asentando en tres hectáreas de terreno de la zona de As Chans.
El presidente de la comunidad, Javier Soliño, afirma que la plantación irá creciendo. El objetivo es alcanzar las seis hectáreas de terreno de producción de olivos en los próximos años.
Todos los miembros de la comunidad de montes están implicados en esta iniciativa. Recientemente participaron en una plantación popular de más de un centenar de ejemplares en la que los vecinos pudieron conocer un poco más acerca de esta variedad, sus posibilidades de negocio y cómo cuidarla.
El proyecto ya ha generado cuatro puestos de trabajo en la comunidad de montes para supervisar y vigilar las plantaciones. Los comuneros no empezarán a ver resultados hasta dentro de no menos de cuatro años, cuando los cultivos maduren lo suficiente como para poder empezar a dar frutos.
La empresa Abril se ha comprometido a comprar toda su producción. Las aceitunas que cosechen servirán para crear un aceite de oliva cien por cien gallego. Esta empresa familiar con sede en Ourense lanzó el año pasado su primera producción de 3.000 botellas de un producto completamente autóctono.
Las perspectivas de futuro son muy interesantes al poder competir en precio con las marcas de aceite de oliva más conocidas. El microclima hace que las Rías Baixas sean un lugar idóneo para el cultivo de la Arbequina, donde se dan unas condiciones óptimas de humedad y un sustrato con todos los nutrientes para que se desarrolle la planta.
Rentabilidad
La comunidad ganará no menos de 1.500 euros por hectárea. El presidente de la entidad, Javier Soliño, afirma que se trata de buscar un aprovechamiento económico en una comunidad que tiene mucha zona de monte urbano y que se ha visto expropiada en el pasado para permitir las conducciones de gas y el paso de la autopista. No es la única iniciativa que tienen en estos momentos para rentabilizar el monte. Además, barajan la creación de una plantación de paulownia, un árbol que crece mucho más rápido que el pino y cuya madera es muy apreciada. Se trata de una de las especies que ofrecen una mayor rentabilidad.