16 marzo, 2015

Las existencias de aceite de oliva, al nivel más bajo de los últimos cinco años en España

Las proyecciones apuntan a que faltarán 58.000 toneladas para acabar la campaña, aunque los precios han bajado la demanda un 33%


Como ya es tradición en la segunda semana de cada mes, siempre hay 'alguien' que filtra a los medios los últimos datos de la campaña oleícola que dentro de un par de semanas colgará en su web la Agencia de Información y Control Alimentarios -antaño conocida como Agencia para el Aceite de Oliva-. Y como ayer fue 12 de marzo, pues tocaba conocer las cifras de febrero. Muchos titulares. Y entre todos ellos, uno que resume perfectamente la situación y que anticipa las tensiones que habrá en los próximos meses, con una clara incidencia en los precios y, por ende, en 108.000 familias de Jaén cuya renta depende de forma principal o secundaria de los olivos. Veamos. La producción ha sido tan corta y la demanda sigue siendo 'tan alta' que en estos momentos el nivel de existencias es el más bajo de los cinco últimos años. Ahora mismo quedan sólo 764.500 toneladas. El problema es que si se mantiene la media de salidas, 117.500 toneladas mensuales, faltarían 58.000 toneladas para 'echar' los siete meses que restan para completar el curso, el próximo 30 de septiembre.
Con estas cantidades que se están manejando, ahora mismo las proyecciones apuntan a desabastecimiento. Pero el mercado ya está corrigiendo esta situación. El 'oro verde' cuesta ahora en torno a un euro más que hace un año, lo que está provocando que envasadores, distribuidores, corredores y demás agentes estén comprando mucho menos. Las cooperativas y almazaras españolas despacharon el mes pasado un total de 102.000 toneladas, lo que un 32,58% menos que en el mismo periodo del año anterior. ¿Y por qué antes se ha utilizado el calificativo 'alto'? Pues porque si comparamos, por ejemplo, con la coyuntura que se daba hace dos años, podemos comprobar que se están comercializando 17.600 toneladas más.

El negocio funciona
La clave se encuentra, por tanto, en lo que están cobrando los aceituneros. Hace un año estaban percibiendo 1,92 euros por kilogramo. Ahora, 2,96 euros -con picos en la gráfica que han rozado los 3,10 euros-. Más de un euro de diferencia que está permitiendo que las cuentas le salgan al sector por ahora. Pongamos el foco en febrero. El pasado 2014 vendieron 151.300.000 kilogramos a un promedio de 1,92 euros. Se embolsaron, por consiguiente, 290,5 millones de euros. Este año han facturado un volumen de 102.000.000 kilogramos a 2,96 euros, por lo que han ingresado 301,9 millones de euros.
Por ahora el negocio no se resiente, pero aún queda mucho partido por delante con la incógnita de cómo se dará la próxima recolección. Ha llovido por debajo de la media, pero sí es cierto que los acuíferos se han recuperado y que los niveles freáticos también han subido. El cultivo se está desarrollando con normalidad, pero queda por despejar la incógnita de la eclosión primaveral y la polinización. Entonces ya sí habrá más evidencias respecto a cómo será el potencial productivo llegadas las fechas clave de la recogida. Todo ello es crucial, igualmente, para determinar la disponibilidad en el medio plazo.
Fuente:ideal.es