26 enero, 2015

Arte y aceite de oliva se unen para reivindicar esta tierra

Obra de Manuel Kayser
Maestros unos en el arte de cultivar olivos y hacer de sus frutos oro líquido y otros, en el de recrear la esencia del paisaje del mar de olivos y su idiosincracia en un lienzo a través de sus pinceles. Y como resultado de ambos, una fiesta completa para todos los sentidos. Y la firma Supremo los ha unido, le ha dado forma y nombre Jaén y Aove: Nuestro Arte Supremo. Esta es una exposición, que nace con el espíritu de convertirse en itinerante, que abrirá sus puertas la próxima semana en la Gran Vía madrileña. Una docena de obras de arte firmadas todas por ocho de los pintores más reconocidos de Jaén con el olivar y el aceite de oliva como nexo común.

La idea es de Aceites Supremo que, con ella, tal y como detalla Andrés García, continúa con su compromiso con el arte de Jaén que ya iniciaron al “vestir” las botellas de su marca con obras de pintores jiennenses, como hicieron en 2014 Molinero Ayala y en este 2015, Isabel y Manuel Kayser. “Esta exposición itinerante aúna tres conceptos diferentes pero indivisibles para Supremo: Jaén, arte y aceite de oliva virgen extra”, mantiene. Los nombres que componen esta singular iniciativa son Antonio Maya Cortés, Andrés Barajas, Francisco Carrillo Cruz, Molina Montero y Miguel Viribay, junto con los responsables de las tres etiquetas que Supremo ha lanzado al mercado hasta ahora: Francisco Molinero Ayala, Manuel Kayser e Isabel Kayser. La exposición abrirá sus puertas en Madrid, el próximo 30 de enero, viernes, en El Taller del Prado, situado en la céntrica Gran Vía. Allí permanecerá una semana y desde Madrid la exposición bajará a Jaén. “Aquí ya se han interesado varias salas y no tenemos cerrado cómo la organizaremos, sí sabemos que se sumarán nuevos pintores”, destaca Andrés García.
Pero los visitantes no solo disfrutarán al observar la obras de estos artistas. Para que la experiencia sensorial sea completa, se acompañará de aceites. “Delante de los cuadros colocaremos vasos de catas para que el olor y el sabor nos remitan a aquello que vemos en los cuadros como las reminiscencias a sabor de hoja o de la hierba”, explica. “Es una reivindicación a lo que se hace en nuestra tierra, nuestro arte y nuestro aceite de oliva”, concluye.
Fuente:diariojaen.es