17 noviembre, 2014

Dcoop, líder mundial de producción de aceite de oliva, le pasa factura a los bancos de Deoleo

  • Envía una carta a todos sus proveedores pidiéndoles una cuenta bancaria que no sea de Unicaja, BMN, Bankia o CaixaBank para transferirles sus pagos.
  • Considera que le perjudicaron en su intento de controlar Deoleo al otorgar su apoyo a CVC, un fondo de inversión con sede en Luxemburgo.
  • Líder mundial en producción de aceite, factura unos 700 millones de euros. El 90% de ellos va a parar a sus proveedores, incluidos sus socios cooperativistas.
 Dicen los responsables de las asociaciones de consumidores que los españoles son poco dados a hacerse valer ante los abusos. De ahí que la reacción de Dcoop ante las entidades financieras que, desde su punto de vista, le dejaron tirada, sea sorprendente.
El pasado verano envío una carta a todos y cada uno de sus proveedores:
"Les dirijo la presente para comunicarles …[que] … el Consejo Rector de Dcoop tomó … el siguiente acuerdo: No realizar ninguna operación desde Dcoop a las siguientes entidades financieras, Unicaja, Banco Mare Nostrum B.M.N., CaixaBank, Bankia".
Y añadía:
"Es por lo que les ruego nos facilite un nuevo número de cuenta de cualquier otra entidad, donde a partir de ahora haremos las transferencias que correspondan". (ver carta)
En las entidades ha sentado muy mal. No sólo por el hecho en sí, o por lo que pueda tener de ejemplo para terceros, que también, sino porque las transferencias de Dcoop a sus más de un millar de proveedores suman un negocio de unos 670 millones de euros al año.

Operación estratégica

España cuenta con uno de los más modernos y desarrollados sectores agrícolas del mundo, en el que las tecnologías punta son más que habituales. Pero su posición competitiva es débil, estando en manos tanto del sector de la transformación, como del de la distribución.
No hay gobierno, nacional o autonómico, ni ministro, ni consejero de Agricultura, que no llegue al cargo con la misma receta: desarrollar un proceso de integración de los productores, para ganar un tamaño que les permita hablar de tú a tú con procesadores y distribuidores de alimentos.
Pues bien, en el sector del aceite, Dcoop, antes Hojiblanca, lleva ya casi dos décadas avanzado por ese camino, hasta convertirse en el gigante del sector agrícola español que es hoy. Agrupa en total a 75.000 agricultores y ganaderos, asociados a unas 150 cooperativas de Andalucía y Castilla la Mancha. Aunque está presente en el sector del cereal, la aceituna de mesa y la ganadería, donde realmente destaca es en el aceite de oliva. Con un 17% de la producción nacional española de aceite, es líder mundial.
Desde esa posición, Dcoop apostó por dar el salto definitivo, haciéndose con el control del también
mayor envasador mundial de aceite de oliva, Deoleo (antigua Koipe). Para ello, en 2013 adquirió cerca de un 9% de la compañía, que estaba controlada por entidades financieras (Bankia, Unicaja, CaixaBank, Banco Mare Nostrum y Kutxa Bank). Dcoop se convirtió así en el único aceitero socio de la empresa.
Era una jugada estratégica. Con la intención, decía entonces Luque a eldiarioandalucía, de "poner un pie. Y si en el futuro algunos accionistas venden podremos aumentar nuestra participación". Y hacerse, por tanto, con el control de la compañía. Se convertirían así en el primer productor de aceite del mundo y en el primer envasador.

El agravio

Ese futuro llegó antes de lo esperado, en la primavera de 2014. Cuando el ministro de Economía, Luis de Guindos, obligó a las entidades intervenidas Bankia y Banco Mare Nostrum a vender sus participaciones en Deoleo. Dcoop dio un paso al frente de inmediato y se ofreció a poner encima de la mesa el dinero necesario para comprar ambos paquetes y hacerse con el control de la compañía.