01 octubre, 2014

La plaga de la mosca del olivo se podrá controlar con redes de sensores

Un nuevo sistema de monitorización de la mosca de los olivos, basado en trampas conectadas a través de una red de sensores sin hilos, será desarrollada por investigadores coordinados por la Universidad Pompeu Fabra y que permitirá controlar la plaga más importante que afecta a estos árboles.
Se estima que cada año esta plaga causa pérdidas económicas por un valor de 600 euros por hectárea y es el principal problema al que se enfrentan los productores de aceite de oliva.
La Universidad Pompeu Fabra informa hoy en un comunicado de que la pasada semana se puso en marcha el proyecto europeo Entomatic, que forma parte del séptimo programa marco de investigación para agrupaciones de pymes de la Unión Europea, que tiene el objetivo de desarrollar el nuevo sistema de monitorización.
Por parte de la universidad catalana, participan en este proyecto Boris Betalla, como investigador principal, Albert Bel y Toni Adame, como investigadores, y Javier González como gestor del proyecto.
Los cuatro forman parte del grupo de investigación en Tecnologías y Estrategias de Redes (NeTS), del departamento de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones de la UPF.
El proyecto se basa en trampas equipadas con un sistema de reconocimiento bioacústico de la mosca del olivo y una red sin hilos que irá encastada en el sistema.
La mosca podrá ser controlada a distancia y aportará dados de geolocalización, magnitud de la plaga y herramientas para la toma de decisiones sobre la fumigación de los campos de olivos.
Esta nueva tecnología permitirá, según la UPF, cuantificar de forma precisa las poblaciones de la mosca del olivo y beneficios adicionales en términos de sostenibilidad, ya que se prevé que reducirá el consumo y la dependencia energética de los cultivos y racionalizará el uso de plaguicidas para combatir la plaga.
El consorcio de Entomatic está integrado por doce socios, entre los que figuran asociaciones de pequeñas y medianas empresas productoras de oliva europeas y turcas, empresas del sector de los pesticidas y grupos de investigación de Alemania, Bélgica, Grecia y España..