09 diciembre, 2013

Desarrollan un método que mejora el control de plagas en el olivo

Utiliza hongos a modo de apósitos para proteger las heridas

 Investigadores del Grupo de Investigación Entomología Agrícola de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos y de Montes de la UCO han desarrollado un método que permite la utilización de hongos a modo de apósitos para proteger las heridas de poda, granizo o cualquier otro origen frente al ataque de la polilla Euzophera pinguis en el olivar. Este insecto, según los expertos de la Asociación Técnica de Producción Integrada de Olivar (Atipiolivar), está muy extendido en la zona del Mediterráneo y además de causar la muerte a olivos jóvenes es responsable de la disminución de la producción en plantaciones adultas. En concreto, el equipo investigador del Departamento de Ciencias y Recursos Agrícolas y Forestales de la UCO se ha centrado en el uso del hongo Beauveria bassiana como un método capaz de proteger de forma sostenible y biológica al olivo frente al daño provocado por estas mariposas. En el artículo Beauveria bassiana (Ascomycota: Hypocreales) wound dressing for the control of Euzophera pinguis (Lepidoptera: Pyralidae) , publicado en la revista Journal of Economic Entomology, el equipo de expertos ha demostrado la eficacia de una cepa del hongo Beauveria bassiana en el tratamiento de las heridas atacadas por la Euzophera pinguis, recuperando entre el 60 y el 90% de olivos tras 60 días de tratamiento. "Los resultados indican que emplear este tipo de hongo en aquellos árboles afectados permite una eficacia muy similar y menor impacto ambiental que el Clorpirifos, único insecticida químico autorizado hoy día para el control de este insecto", explica el investigador de la UCO Enrique Quesada-Moraga a la Fundación Descubre. Los experimentos se desarrollaron entre los años 2008 y 2011 en la provincia de Jaén (Mancha Real). "Organizamos tres grupos de 20 árboles de olivo y en cada uno de ellos provocamos una herida artificial entre 30x33 milímetros (mm) y 17 mm de profundidad para propiciar el ataque del insecto", explica. "En cada bloque aplicamos un tratamiento diferente: el primero fue tratado con el insecticida Clorpirifos, el segundo con el hongo Beauveria bassiana y el tercero no recibió tratamiento alguno. Finalmente, comprobamos que la utilización del hongo tiene una eficacia similar al insecticida y además es más respetuoso con el medio ambiente y la fauna auxiliar del olivo", concluye.
Fuente:diariocordoba.com