28 noviembre, 2013

Concluye la primera fase de la lectura del ADN del olivo, un árbol milenario

  • La lectura del ADN podría ayudar a mejorar la producción olivarera
  • El CSIC está estudiando un olivo de entre 1.100 y 1.300 años
Un proyecto liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha iniciado un estudio que durará previsiblemente tres años que busca hallar las claves genéticas del olivo que podrían ayudar en la mejora de la producción olivarera. De momento, el equipo de investigadores ha conseguido una primera secuenciación completa del ADN de este árbol.
El estudio, financiado por Banco Santander, se está llevando a cabo en los secuenciadores del Centro Nacional de Análisis Genómico y en los computadores del Centro de Regulación Genómica.

El ADN de un olivo milenario

El proyecto está dirigido por el investigador del CSIC Pablo Vargas, del Real Jardín Botánico, donde se ha llevado a cabo la extracción de ADN del individuo estudiado. Se trata de un olivo de la variedad Farga, con una edad científicamente estimada de entre 1.100 y 1.300 años, que procede de la Sierra del Maestrazgo (Castellón), ha informado el CSIC en una nota.
En el año 2005 se trasplantó en los jardines de la Ciudad Financiera de Banco Santander, en Boadilla del Monte (Madrid), donde se encuentra vivo y creciendo. El olivo, llamado Santander, pesa unas 11 toneladas y tiene un perímetro de aproximadamente cinco metros. La variedad Farga ha sido elegida por ser el tipo de olivo con mayor número de individuos milenarios en España.
“La lectura del ADN del olivo supone un hito en el campo de la secuenciación genética porque se trata de una especie de extraordinaria longevidad. Todos los organismos secuenciados hasta el momento viven unos pocos años, en función de la esperanza de vida de cada especie. Sin embargo, esta es la primera vez que se hace con un sujeto que lleva existiendo más de mil años y que probablemente llegue a vivir muchos más”, explica Vargas.
Los datos recopilados hasta el momento, correspondientes a la secuenciación en bruto, han sido incluidos esta semana en el repositorio europeo de nucleótidos (European Nucleotide Archive).

Conocimiento del proceso de domesticación

Los resultados de este trabajo permitirán un conocimiento en profundidad de una planta que forma parte de la vida y la alimentación de los seres humanos desde hace aproximadamente 8.000 años, cuando comenzó un proceso de domesticación del acebuche del que resultó el olivo actual.
“La secuenciación del ADN del olivo permitirá conocer las bases genéticas de ese proceso de domesticación, dará las claves de las adaptaciones locales que han permitido a la especie sobrevivir y nos permitirá confirmar sus orígenes. Toda esta información contribuirá en un futuro a la mejora genética de la producción olivarera, de gran relevancia en la economía española”, concluye Vargas.
Fuente:rtve.es