14 octubre, 2013

La falta de liquidez mueve la venta de aceite de oliva a la baja al fin de campaña

Este año se espera una producción mundial igual o inferior a la del pasado y que en España se normalice

Aunque a estas fechas aún no hay aforos oficiales ni en España ni en la mayor parte de los países productores, ya se están barajando datos que indican que la producción mundial de aceite de oliva para esta campaña 2013-2014 va a ser como mucho similar a la de la pasada y, probablemente, algo inferior. A este dato se suma el hecho de que España, principal productor, comenzará la campaña con un stock mínimo de alrededor de 220.000 toneladas, el más bajo de los últimos cinco años.
Y con todos estos mimbres, nadie es capaz de explicar bien por qué razón el precio del aceite no para de bajar en las últimas semanas y se compra a cuentagotas, como si hubiera una certeza por parte de los envasadores de que ese descenso va a continuar, pese a que no se ven las razones objetivas que puedan llevar al mercado a comportarse así.

Caída de precio

Lo cierto, a día de hoy, es que el precio del aceite lleva varias semanas bajando, a pesar de que en los dos últimos meses se han recuperado los datos de comercialización y los stocks vienen disminuyendo a un ritmo que hace esperar que las existencias a final de campaña, es decir a final de este mes, sean mínimas.
Avaro Olavarría, gerente de Oleoestepa, explica a ABC que lo que está ocurriendo es que la industria envasadora no quiere correr riesgos y encontrarse con que ha comprado caro un aceite que podría adquirir luego a mejor precio. «Compran al día, partidas pequeñas, porque cada día compran más barato. Y lo cierto es que por ahora no se están equivocando, pero ya veremos qué pasa, porque no está claro y todavía puede verse un rebote importante».
Las razones por las que los productores venden a bajo precio son más evidentes: hay falta de liquidez, es el final de campaña y quedan cantidades pequeñas, por lo que se deshacen de ellas aunque sea a un precio menor de lo esperado.

Previsiones

José Vázquez, experto en aceite de oliva de Asaja Sevilla, asegura que la razón de esta caída de precio no reside en las expectativas que pueda generar la nueva cosecha, que en España se prevé «normal»,es decir, el doble de la del año pasado, que fue muy mala, pero «no extraordinaria como la de hace dos años». A estas alturas se espera que en España la producción se sitúe entre 1.200.000 y 1.400.000 toneladas, según Vázquez. A nivel mundial, según datos de Asaja, se prevé una producción de 2.600.000 toneladas, frente a los 2.700.000 de la pasada campaña 2012-2013. Olavarría maneja datos similares, que apuntan a una producción mundial un 5% inferior a la de este pasado año agrícola.
Sin embargo, Agrodigital ha publicado otros datos, con fuente del Consejo Oleícola Internacional, que indican una tendencia distinta: la producción estimada rondaría los tres millones de toneladas, lo que supondría un aumento de un 20% con respecto a la campaña precedente. No obstante, la fuente indica que se trata de una primera aproximación que se podrá definir mejor en los datos que el COI presente en noviembre.

Países productores

Pese a los distintos resultados en la estimación de la cifra final, tanto el COI como Asaja coinciden en las previsiones básicas: sólo España y Portugal aumentan su producción, que baja en Grecia, Túnez y Turquía. El COI no contempla modificaciones en el caso de la italiana y, sin embargo, Asaja sí lo hace.
Los datos que maneja Asaja indican que la producción de Túnez bajará en un 60%; la de Grecia en un 50%; la de Italia en un 25% y la de Siria en un 30%. A estas cifras, Álvaro Olavarría añade una caída del 10% en Turquía.
Por el contrario, España y Portugal doblan producción, pero con el matiz de que «las disponibilidades para vender serán similares a las del año pasado, en el que se contaba con la cosecha del año y 600.000 toneladas de stock del año anterior».
En definitiva, la conclusión final es que la única razón que encuentra el sector productor de la caída del mercado en las circunstancias actuales es la «descapitalización» de estos productores y su «necesidad de vender».
Fuente: abc.es