25 septiembre, 2013

EEUU abre un frente contra la importación del aceite de oliva para potenciar la venta del suyo


Sale a la luz un informe con posibles "fraudes" que no acepta el Consejo Oleícola 

 Un nuevo informe, esta vez de la Comisión de Comercio Internacional de EEUU, sugiere que las normas vigentes para los aceites de oliva vírgenes extra son ampliamente incumplidas, lo que permite que una amplia gama de calidades pueda venderse en ese país como tal categoría, sin realmente serlo. En un informe sobre las condiciones de competencia entre EEUU y los mayores suministradores, la citada agencia federal (USITC) advierte de las consecuencias derivadas de las deficiencias que aprecian en las normas de categorización para los vírgenes extra (de mayor calidad y precio). Entre ellas, avisa de que productos "adulterados" o mal etiquetados podrían venderse en EEUU, lo que debilita la competitividad del aceite de oliva "de alta calidad" americano. Detrás de esta ación, podría estar una campaña para desprestigiar el aceite español y europeo y potenciar el propio. Incluso el Consejo Oleícola Internacional ha mostrado sus dudas a parte de dicho informe.
   Comenta el informe de EEUU igualmente que los mayores flujos de comercio bilateral en los últimos años se basaron en las exportaciones españolas de aceite de oliva hacia multinacionales envasadoras italianas, que mezclan el producto y lo envasan para reexpedir a los mercados exteriores, incluidos el de EEUU.
    Subraya que la demanda global han aumentado significativamente desde la década de los 90. Y, mientras EEUU y otros países del "nuevo mundo" oleícola, como Australia, Argentina o Chile, se han convertido en productores y consumidores; naciones de la UE y norte de África continúan dominando la producción, consumo y comercio mundial.
    En el informe oficial del organismo de EEUU -que ha recibido los elogios de la Asociación Norteamericana del aceite de oliva (NAOOA)-, se precisa que muchos consumidores estadounidenses son incapaces de distinguir las diferencias de calidad.
    Y en consecuencia -añade-, los usuarios gravitan hacia productos menos costosos, lo que otorga una ventaja a las grandes embotelladoras que venden productos "de bajo coste" importados.

El Consejo Oleícola Internacional  duda de muchos argumentos del informe

    Por su parte, el Consejo Oleícola Internacional (COI) -máxima autoridad mundial en la promulgación de normas de calidad del producto- responde en su página web a este informe y afirma que, en ocasiones, las opiniones e información mencionada en él podrían no ser suficientemente objetivas, corroboradas o consistentes.
    Pese a que reconoce el esfuerzo de los promotores del informe, el COI asegura estar dispuesto a dar todas las aclaraciones o datos necesarios sobre el particular y reitera que esta organización intergubernamental siempre ha atendido las necesidades de todos los países, sean productores o consumidores.
    El COI considera que la cooperación entre países es fundamental para la promulgación y cumplimiento de las normas clave para mejorar la calidad y la autenticidad de los aceites de oliva vendidos en el mundo e impedir la competencia desleal.

Malestar en España por esta campaña de desprestigio

    Anima incluso a todos los países, sean productores o consumidores de aceite, a adherirse a esta organización para discutir estos temas en su seno, en clara referencia a EEUU.
    Por su parte, fuentes del sector oleícola español han reconocido a Efeagro su malestar por este tipo de informes -que lanzan países como EEUU o Australia desde hace algún tiempo-, y que en su opinión intentan desprestigiar el producto importado que copa sus mercados - en su mayoría producido en España y en menor medida Italia-, para revalorizar sus producciones propias.