04 julio, 2013

¿Por qué los franceses consumen más aceite de oliva virgen que los españoles?

 
Pese a que España es el primer productor de aceite de oliva, expertos aseguran que existe desconocimiento de la cultura del aceite

 El ingeniero agrónomo y miembro del panel de cata de la Denominación de Origen Priego de Córdoba, Julio Forcada, ha reconocido este miércoles, durante el curso «Aceite de oliva virgen. Cultura y maridaje» que tiene lugar en la sede de la Universidad Pablo de Olavide en Carmona (Sevilla) que, de los aceites que se consumen en España, «solo el 40 por ciento son virgen extra».

Sin embargo, «en Francia se consume un 95 por ciento» de aceites de esta denominación, aunque «España sea el primer productor de aceite de oliva virgen». Forcada asegura que existe mucho desconocimiento de la cultura del aceite, que es «una cultura milenaria y antigua, pero muy desconocida», y que está dedicado a fomentarla a través de las catas.
De esta práctica dice que es muy sencilla de realizar, ya que «un jamón de pata negra todos lo diferenciamos de otro que es de menor calidad, y lo mismo sucede con el aceite». Así, trata de enseñar a los consumidores la diferencia entre un «buen» y un «mal» aceite y cambiar la idea de que este producto, «elaborado como antiguamente», es mejor que el actual realizado gracias a «nuevas técnicas». Asegura que «a día de hoy se están haciendo muy buenos aceites».
Julio Forcada es miembro del panel de cata de la Denominación de Origen Priego de Córdoba, una denominación de origen que lleva años apostando por la calidad. «Nuestros premios lo avalan, pero Priego cuenta con un inconveniente, y es lo abrupto del terreno, son olivares de montaña», ha explicado. Estos olivares «tienen más gastos que otro tipo de cultivos» ya que la recolección es mucho más complicada que en olivares «intensivos o super-intensivos de arbusto».
Asegura que debido a estos elevados gastos y a la venta del aceite «por debajo del precio de producción» los agricultores «van muy raspados» y en ocasiones «hasta les cuesta el dinero». Forcada está convencido de que «una empresa debe ser rentable sin ayudas», pero reconoce que las subvenciones solucionan los problemas de muchos agricultores.
Fuente:abc.es