26 septiembre, 2012

Los fabricantes de aceite de oliva critican la campaña publicitaria de Reino Unido

La Federación Española de Industriales Fabricantes de Aceite de Oliva (Infaoliva) ha criticado hoy la campaña publicitaria desarrollada en el Reino Unido que denigra este producto, así como el estudio de una agencia californiana que cuestiona los controles de calidad que se llevan a cabo en España.
La organización ha señalado, en un comunicado, que ninguna otra grasa vegetal está a la altura del aceite de oliva y ensalza el rigor con el que la administración cumple con su obligación para evitar fraudes.
Así ha puesto de ejemplo los premios que se han obtenido y se están obteniendo por parte de los distintos aceites españoles en concursos tanto nacionales como internacionales.
Infaoliva también ha recordado que periódicamente se promueven campañas de desprestigio contra el aceite de oliva, que supuestamente benefician a sectores para los que el empuje de este producto constituye una amenaza porque sus cualidades están muy por encima de las de otras grasas.
Al respecto, la organización ha destacado la coincidencia de las campañas con el crecimiento de la ventas en el mercado internacional y que en este caso se debería aplicar el principio de que para demostrar que tu producto es bueno, el de la competencia no tiene porque ser malo.
Infaoliva vincula el alza del consumo a sus características, entre las que destaca dos: el aceite de oliva es la más saludable de las grasas vegetales y su sabor es extraordinario, avalado por numerosos informes médicos, lo que explica el incremento del consumo en países no productores.
Desde la organización echan de menos la defensa que del aceite de oliva mismo debería hacer tanto el Consejo Oleícola Internacional (COI), como la propia Unión Europea, dado que aunque afecta a España esta crítica también se pone en evidencia en el aceite italiano y griego.
Ha destacado que el sector del aceite de oliva (transformadores,envasadores y exportadores) ha sido uno de los que ha dado el paso de gigante no solo en la producción sino en la calidad, avalada tanto por "nuestros organismos de control, como por los propios consumidores"