13 febrero, 2012

Aceites: Crisis de precios y atomización de la oferta

Escasa rentabilidad. Esta es la realidad que viven los productores de aceite de oliva de toda España y, por ende de la región y la provincia de Ciudad Real. Sufren desde hace dos años la lacra de los bajos precios, que está lastrando los beneficios de toda la cadena de valor: olivareros, entidades elaboradoras y comercializadores.
 El mercado oleícola apenas registra operaciones y la cotización “está en los niveles de hace 15 años”. Aunque se acaba de activar el almacenamiento privado, una medida urgida por cooperativas, organizaciones agrarias y almazaras, no es suficiente para revalorizar la cotización. Al parecer, hay que rebajar costes de producción y favorecer grandes corporaciones cooperativas que equilibren los mercados frente a las reglas de los distribuidores: hay cinco en España frente a la atomización de la oferta. España, con 1,4 millones de toneladas, es el primer productor mundial de aceite de oliva, con el 50% del mercado y Castilla-La Mancha es la segunda región productora, tras Andalucía. Ciudad Real, con una cuota regional de más del 20%, representa la tercera actividad agrícola tras la vid y el cereal y da trabajo a miles de personas, de forma directa e indirecta.
 Todas fuentes consultadas coinciden: el sector olivarero necesita una reestructuración. La renta de uno de los cultivos más importantes de la industria agrícola regional y provincial languidece (ha caído un 60% en los últimos cinco años) por la presión en los mercados de las cinco grandes cadenas que compran el producto a los fabricantes. Ellas marcan las condiciones de los precios y, además, según denuncian los elaboradores, han convertido el aceite de oliva en un producto ‘gancho’ en las grandes superficies.
 Por tanto, la solución está en el mercado y en la ley de la oferta y la demanda, en la que los productores tienen que posicionarse con fuerza. Y es que la regla está clara, frente a la apenas media docena de compradores, por ejemplo en la región funcionan 242 almazaras (de las que 104 se ubican en Toledo, 75 en Ciudad Real, 33 en Albacete, 23 en Cuenca 23 y siete en Guadalajara).
 Asimismo, desde organizaciones agrarias como Cooperativas Agroalimentarias y almazaras aseguran que las medidas para optimizar el cultivo pasan porque la administración sea sensible con sus demandas. En este contexto, tras el anuncio de las ayudas de la Unión Europea por la privatización preventiva de aceite, la propia consejera de Agricultura, María Luisa Soriano, ha asegurado en su blog que la campaña de aceite en Castilla-La Mancha ha sido “extraordinaria y de buena calidad”. Declara que el objetivo de estas políticas es que “tenga un precio digno, para que nuestros agricultores puedan disponer de la renta que se merecen”.


Montes Norte
 Belén Valenzuela, responsable del área de Comercialización y Marketing de Montes Norte, se muestra de acuerdo con esta lectura y apunta a que el problema del sector es “estructural”. La oferta “está muy atomizada y desorganizada frente a pocos compradores, que fijan los precios a la baja”. Además, denuncia que las prácticas de estas plataformas al utilizar el aceite de oliva como ‘anzuelo’ comercial. “Lo venden muy barato para atraer a los consumidores a sus establecimientos para ganar dinero con otros productos que tienen mayor margen”, explica. Frente a esta realidad, sería necesario, a su juicio, impulsar “grupos grandes que aglutinaran la oferta para equilibrar el mercado y la negociación de precios”. Sigue:lanzadigital.com