15 septiembre, 2011

Piden 27 años para tres acusados de vender aceite de oliva adulterado

Los hechos ocurrieron entre 2005 y 2006 cuando los imputados comercializaron una mezcla de aceite de semilla de girasol y aceite de oliva por virgen extra

El Ministerio Público pide una pena de 9 años de prisión para cada uno de los tres implicados en un fraude del aceite de oliva, descubierto a través de la Operación Colesterol. Los acusados se dedicaron a vender supuestamente, entre 2005 y 2006, aceite de oliva mezclado con semillas de girasol bajo la categoría de virgen extra. Los hechos constituyen un delito de continuado de estafa y un delito de publicidad engañosa.

El fiscal detalla en su calificación provisional que los tres acusados -que responden a las iniciales de J. M. A., F. A. M. y J. J. C.- utilizaron sus empresas de envasado y venta de aceite comestible, situadas en las localidades de Baena y Espejo, para mezclar aceite de oliva y aceites de semillas de girasol, en una proporción del 30% y el 70%, respectivamente. Tras ello, les añadían, según el fiscal, el colorante E-141 para conseguir que el color fuese similar al de la categoría virgen extra. Finalmente, la mezcla la envasaban en recipientes de cinco litros, metálicos y de plástico, etiquetados como aceite de gran calidad para proceder a su venta al público.

Según el fiscal, J. M. A. era el encargado de la comercialización del aceite con los empresarios mayoristas del sector de la alimentación y de la hostelería de toda España y también a particulares. Incluso, los tres acusados acordaron anunciar a través de internet sus productos. J. M. A. fue quien se encargó a un profesional que fotografiara los envases de aceite en los que se podía leer con claridad la etiqueta con la leyenda "aceite de oliva virgen extra" para que aparecieran en una página web. De esta forma, los consumidores particulares de aceite de oliva, de España o de cualquier otro país, pudieron adquirir el producto a través de un pedido en la citada web. Las empresas que adquirieron el aceite mezclado y con el color adulterado desconocían que no fuese aceite de oliva, de modo que lo vendieron a sus clientes o lo utilizaron en sus respectivos establecimientos hosteleros.
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